2 Reyes 10:23 - Biblia Traducción en Lenguaje Actual23 Después Jehú entró al templo de Baal, acompañado de Jonadab, y dijo a los adoradores de ese dios: «Aquí solo deben estar los adoradores de Baal. Procuren que no haya nadie que adore al Dios de Israel». Ver CapítuloMás versionesBiblia Reina Valera 196023 Y entró Jehú con Jonadab hijo de Recab en el templo de Baal, y dijo a los siervos de Baal: Mirad y ved que no haya aquí entre vosotros alguno de los siervos de Jehová, sino solo los siervos de Baal. Ver CapítuloBiblia Nueva Traducción Viviente23 Después Jehú entró al templo de Baal con Jonadab, hijo de Recab, y les dijo a los que veneraban a Baal: «Asegúrense de que aquí no haya nadie que adora al Señor, solo los que rinden culto a Baal». Ver CapítuloBiblia Católica (Latinoamericana)23-24 Cuando Jehú llegó a la casa de Baal junto con Yonadab hijo de Reab, dijo a los seguidores de Baal: 'Averigüen y cerciórense de que aquí no haya ningún servidor de Yavé sino sólo los secuaces de Baal'. Luego entró para ofrecer los sacrificios y los holocaustos. Jehú había ubicado afuera a ochenta hombres, a los que había dicho: 'Entregaré a esos hombres en sus manos, si alguno de ustedes deja escapar a uno solo, pagará con su vida'. Ver CapítuloLa Biblia Textual 3a Edicion23 Luego Jehú entró con Jonadab ben Recab en el templo de Baal, y dijo a los siervos de Baal: Buscad para cercioraros de que no haya aquí con vosotros alguno de los siervos de YHVH, sino sólo los siervos de Baal. Ver CapítuloBiblia Serafín de Ausejo 197523 Entró luego Jehú con Jonadab, hijo de Recab, en el templo de Baal, y dijo a los servidores de Baal: 'Mirad bien y aseguraos de que no haya aquí con vosotros ningún servidor de Yahveh, sino sólo servidores de Baal'. Ver CapítuloBiblia Reina Valera Gómez (2023)23 Y entró Jehú con Jonadab, hijo de Recab, en el templo de Baal y dijo a los siervos de Baal: Mirad y ved que no haya aquí entre vosotros alguno de los siervos de Jehová, sino sólo los siervos de Baal. Ver Capítulo |
pero me respondieron que ni ellos ni sus hijos acostumbraban beber vino, porque su antepasado Jonadab hijo de Recab se lo había prohibido. También me dijeron que tenían prohibido sembrar semillas, plantar viñedos, tener propiedades y construir casas. Jonadab les había dicho que, si querían vivir mucho tiempo en la tierra donde vivían como peregrinos, tenían que habitar siempre en carpas. Los recabitas habían seguido al pie de la letra todas las instrucciones de su antepasado Jonadab.