2 Crónicas 34:32 - Biblia Traducción en Lenguaje Actual32 Luego hizo que todos los que estaban allí presentes, y que eran de Jerusalén y de la tribu de Benjamín, se comprometieran a obedecer ese pacto. Y ellos cumplieron el pacto del Dios de sus antepasados. Ver CapítuloMás versionesBiblia Reina Valera 196032 E hizo que se obligaran a ello todos los que estaban en Jerusalén y en Benjamín; y los moradores de Jerusalén hicieron conforme al pacto de Dios, del Dios de sus padres. Ver CapítuloBiblia Nueva Traducción Viviente32 Además, exigió a todos los que estaban en Jerusalén y en Benjamín que hicieran una promesa similar. El pueblo de Jerusalén lo hizo, y renovó su pacto con Dios, el Dios de sus antepasados. Ver CapítuloBiblia Católica (Latinoamericana)32 Hizo que se adhirieran a la Alianza cuantos se hallaban en Jerusalén y en Benjamín, y los habitantes de Jerusalén tuvieron que actuar de acuerdo con la Alianza de Dios, el Dios de sus padres. Ver CapítuloLa Biblia Textual 3a Edicion32 E hizo que se obligaran a ello todos los que se hallaban en Jerusalem y en Benjamín; y los habitantes de Jerusalem obraron conforme al pacto de Dios, del Dios de sus padres. Ver CapítuloBiblia Serafín de Ausejo 197532 Invitó a que ratificaran este pacto todos los que se hallaban en Jerusalén y en Benjamín. Y los habitantes de Jerusalén obraron de acuerdo con la alianza de Dios, el Dios de sus padres. Ver CapítuloBiblia Reina Valera Gómez (2023)32 E hizo que se obligaran a ello todos los que estaban en Jerusalén y en Benjamín; y los moradores de Jerusalén hicieron conforme al pacto de Dios, del Dios de sus padres. Ver Capítulo |
Fue entonces cuando hicieron un pacto y juraron en voz alta que con toda sinceridad se esforzarían en obedecer solamente al Dios de sus antepasados. También prometieron que quien no lo hiciera sería condenado a muerte, sin importar su edad o sexo. Cuando terminaron el juramento, todo el pueblo de Judá se llenó de alegría. Festejaron con gritos de gozo y música de trompetas y cuernos, pues Dios los había aceptado. Y como Dios vio que el pueblo había sido sincero, los bendijo y les permitió vivir en paz con todos los pueblos vecinos.