2 Crónicas 28:12 - Biblia Traducción en Lenguaje Actual12 Azarías hijo de Johanán, Berequías hijo de Mesilemot, Ezequías hijo de Salum y Amasá hijo de Hadlai, eran los jefes de la tribu de Efraín. Al oír al profeta, se volvieron a los soldados Ver CapítuloMás versionesBiblia Reina Valera 196012 Entonces se levantaron algunos varones de los principales de los hijos de Efraín, Azarías hijo de Johanán, Berequías hijo de Mesilemot, Ezequías hijo de Salum, y Amasa hijo de Hadlai, contra los que venían de la guerra. Ver CapítuloBiblia Nueva Traducción Viviente12 Entonces algunos líderes de Israel —Azarías, hijo de Johanán; Berequías, hijo de Mesilemot; Ezequías, hijo de Salum y Amasa, hijo de Hadlai— estuvieron de acuerdo con esto y se enfrentaron a los hombres que regresaban de la batalla. Ver CapítuloBiblia Católica (Latinoamericana)12 Entonces algunos hombres de los jefes de Israel, Azarías, hijo de Jojanan, Berejías, hijo de Mesilemot, Ezequías, hijo de Salum, y Amasá, hijo de Jadlay, se opusieron a los que volvían de la guerra. Ver CapítuloLa Biblia Textual 3a Edicion12 Entonces algunos hombres de los príncipes efraimitas (Azarías ben Johanán, Berequías ben Mesilemot, Ezequías ben Salum y Amasa ben Hadlai) se levantaron contra los que venían de la batalla, Ver CapítuloBiblia Serafín de Ausejo 197512 Entonces, algunos de los jefes de los hijos de Efraín: Azarías, hijo de Juan; Berequías, hijo de Meselimot; Ezequías, hijo de Salún; y Amasá, hijo de Jadlay, se levantaron contra los que venían de la expedición Ver CapítuloBiblia Reina Valera Gómez (2023)12 Se levantaron entonces algunos varones de los principales de los hijos de Efraín, Azarías, hijo de Johanán, y Berequías, hijo de Mesilemot, y Ezequías, hijo de Salum y Amasa, hijo de Hadlai, contra los que venían de la guerra. Ver Capítulo |
Luego los cuatro jefes se encargaron de atender a los prisioneros. Tomaron la ropa y las sandalias, y se las devolvieron a los prisioneros que estaban desnudos. Todos recibieron ropa, comida y bebida, y algunos fueron curados de sus heridas con aceite. Finalmente, montaron en burros a todos los que no podían caminar, y los llevaron a Jericó, donde los entregaron a sus parientes. Después de eso regresaron a Samaria.