Biblia Todo Logo
La Biblia Online
- Anuncios -





2 Crónicas 26:20 - Biblia Traducción en Lenguaje Actual

20 Entonces los sacerdotes lo sacaron rápidamente del templo, y hasta el mismo rey se apresuró a salir, pues sabía que Dios lo había castigado.

Ver Capítulo Copiar


Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

20 Y le miró el sumo sacerdote Azarías, y todos los sacerdotes, y he aquí la lepra estaba en su frente; y le hicieron salir apresuradamente de aquel lugar; y él también se dio prisa a salir, porque Jehová lo había herido.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Nueva Traducción Viviente

20 Cuando Azarías, el sumo sacerdote, y los demás sacerdotes vieron la lepra, lo sacaron del templo a toda prisa. El propio rey estaba ansioso por salir porque el Señor lo había herido.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Católica (Latinoamericana)

20 El sumo sacerdote Azarías y todos los sacerdotes, al mirarlo, vieron que tenía lepra en la frente. Por lo cual lo echaron de allí rápidamente; y él mismo se apresuró a salir porque Yavé lo había herido.

Ver Capítulo Copiar

La Biblia Textual 3a Edicion

20 Y cuando el sumo sacerdote Azarías y todos los sacerdotes se volvieron hacia él, he aquí tenía leprosa la frente; entonces lo hicieron salir deprisa de allí, y él mismo se dió prisa en salir, porque YHVH lo había herido.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Serafín de Ausejo 1975

20 Y al volverse hacia él el sumo sacerdote Azarías y todos los demás sacerdotes, vieron que tenía lepra en la frente. Le hicieron salir precipitadamente de allí, y él mismo se apresuró a salir, porque Yahveh lo había herido.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Reina Valera Gómez (2023)

20 Y le miró Azarías, el sumo sacerdote, y todos los sacerdotes, y he aquí la lepra estaba en su frente; y le hicieron salir aprisa de aquel lugar; y él también se dio prisa a salir, porque Jehová lo había herido.

Ver Capítulo Copiar




2 Crónicas 26:20
8 Referencias Cruzadas  

Ozías estaba de pie, junto al altar, y a punto de quemar el incienso. Al oír a los sacerdotes, se enojó contra ellos, pero de inmediato, y ante la mirada de todos, su frente se llenó de lepra.


Hasta el día de su muerte, el rey Ozías fue un leproso, y por eso tuvo que vivir en un cuarto separado del resto del palacio. Ni siquiera podía ir al templo de Dios. Por eso su hijo Jotam se encargó de gobernar al pueblo.


Después Mardoqueo regresó a la entrada del palacio, y Amán, muy triste, se apresuró a regresar a su casa. Sentía tanta vergüenza que hasta se cubría la cara.


para que la revise. Si la hinchazón de la piel es blanca, y el pelo se ha puesto blanco, y en la hinchazón se ve la carne viva,


«Cuando ustedes entren en el territorio de Canaán, tal vez aparezcan manchas de hongos y moho en las paredes de sus casas.


Síguenos en:

Anuncios


Anuncios


¡Síguenos en WhatsApp! Síguenos