2 Crónicas 14:12 - Biblia Traducción en Lenguaje Actual12-13 12-13 (11-12) Y efectivamente, Dios y su ejército acabaron con los etíopes. Zérah y su ejército salieron huyendo, pero los hombres de Judá los persiguieron hasta Guerar, y los mataron a todos sin dejar un solo etíope vivo. Luego se apoderaron de todas sus pertenencias. Ver CapítuloMás versionesBiblia Reina Valera 196012 Y Jehová deshizo a los etíopes delante de Asa y delante de Judá; y huyeron los etíopes. Ver CapítuloBiblia Nueva Traducción Viviente12 Entonces el Señor derrotó a los etíopes en presencia de Asa y del ejército de Judá, y el enemigo huyó. Ver CapítuloBiblia Católica (Latinoamericana)12 Asá y la gente que estaba con él los persiguieron hasta Guerar y cayeron de los etíopes hasta no quedar uno vivo, pues fueron destrozados delante de Yavé y su campamento; y se recogió un botín inmenso. Ver CapítuloLa Biblia Textual 3a Edicion12 Y YHVH derrotó a los etíopes delante Asa y de Judá, y los etíopes huyeron. Ver CapítuloBiblia Serafín de Ausejo 197512 Asá y su ejército los persiguieron hasta Guerar. Cayeron tantos etíopes que no quedó uno vivo, porque quedaron exterminados ante Yahveh y su ejército. Y se llevaron un grandísimo botín. Ver CapítuloBiblia Reina Valera Gómez (2023)12 Y Jehová deshizo a los etíopes delante de Asa y delante de Judá; y huyeron los etíopes. Ver Capítulo |
y cuando el ejército de Judá lanzó el grito de guerra, Dios permitió que Abiam y sus hombres derrotaran a Jeroboam. Todo el ejército de Jeroboam salió huyendo de los hombres de Judá, quienes los persiguieron. Los de Judá lograron matar a quinientos mil de los mejores soldados de Jeroboam, y recuperaron las ciudades de Betel, Jesaná y Efraín, junto con las aldeas que las rodeaban. Ese día, el ejército de Judá obtuvo una gran victoria porque confiaron en el Dios de sus antepasados. Por el contrario, los de Jeroboam sufrieron una gran derrota.
y en cuanto empezaron a cantar, Dios confundió a los enemigos de Judá. Fue tal la confusión, que los amonitas y los moabitas atacaron a los de Seír, hasta que acabaron con todos. Luego, los amonitas y los moabitas se pelearon entre ellos, y acabaron matándose unos a otros. Así fue como cayeron derrotados.