1 Timoteo 3:3 - Biblia Traducción en Lenguaje Actual3 No debe ser borracho ni violento, ni buscar pelea. Al contrario, debe ser amable y tranquilo, y no estar preocupado solo por el dinero. Ver CapítuloMás versionesBiblia Reina Valera 19603 no dado al vino, no pendenciero, no codicioso de ganancias deshonestas, sino amable, apacible, no avaro; Ver CapítuloBiblia Nueva Traducción Viviente3 No debe emborracharse ni ser violento. Debe ser amable, no debe buscar pleitos ni amar el dinero. Ver CapítuloBiblia Católica (Latinoamericana)3 No debe ser bebedor ni peleador, sino indulgente, amigo de la paz y desprendido del dinero. Ver CapítuloLa Biblia Textual 3a Edicion3 no adicto al vino, ni pendenciero,° sino amable, apacible, no avaro,° Ver CapítuloBiblia Serafín de Ausejo 19753 no bebedor ni pendenciero, sino amable, conciliador, desinteresado; Ver CapítuloBiblia Reina Valera Gómez (2023)3 no dado al vino, no rencilloso, no codicioso de ganancias deshonestas, sino moderado, apacible, ajeno de avaricia; Ver Capítulo |
Isaías anunció: «¡Qué mal le va a ir a Samaria, capital del reino del norte! Para sus habitantes esa ciudad es como una corona que los llena de orgullo. Pero es una ciudad de borrachos y sus jefes son como flores que se secan y se marchitan. »Asiria es un pueblo poderoso; Dios lo tiene preparado como una tormenta de granizo, como lluvia torrencial y destructora, como una terrible inundación. Con su poder y su fuerza, Asiria echará por tierra a la ciudad de Samaria,
«Cuando tú y tus hijos tengan que entrar en el santuario, no deberán haber tomado ninguna clase de bebida que pueda emborrachar. Si lo hacen, morirán, pues ustedes deben saber distinguir entre lo que tiene que ver conmigo y lo que no tiene nada que ver conmigo, entre lo que es puro y lo que es impuro. Esta orden no cambiará jamás.
Yo, Juan, soy su hermano en Cristo, pues ustedes y yo confiamos en él. Y por confiar en él, pertenezco al reino de Dios, lo mismo que ustedes; tengo los mismos problemas y dificultades, pero también tengo la fuerza que Dios nos da para soportar esos sufrimientos. Por anunciar el mensaje de Dios y hablar de Jesucristo fui enviado a la isla de Patmos.