1 Tesalonicenses 3:9 - Biblia Traducción en Lenguaje Actual9 ¡No sabemos cómo dar gracias a Dios por la gran alegría que ustedes nos han dado! Ver CapítuloMás versionesBiblia Reina Valera 19609 Por lo cual, ¿qué acción de gracias podremos dar a Dios por vosotros, por todo el gozo con que nos gozamos a causa de vosotros delante de nuestro Dios, Ver CapítuloBiblia Nueva Traducción Viviente9 ¡Cuánto le agradecemos a Dios por ustedes! Gracias a ustedes tenemos gran alegría cuando entramos en la presencia de Dios. Ver CapítuloBiblia Católica (Latinoamericana)9 ¿Cómo podríamos dar suficientemente gracias a Dios por ustedes y por la gran alegría que nos hacen sentir ante Dios? Ver CapítuloLa Biblia Textual 3a Edicion9 Pues, ¿qué acción de gracias podremos dar en retorno a Dios por vosotros, por todo el gozo con que nos regocijamos delante de nuestro Dios a causa de vosotros, Ver CapítuloBiblia Serafín de Ausejo 19759 ¿Qué acción de gracias podemos dar a Dios a cambio de toda esa alegría que experimentamos por vosotros ante nuestro Dios? Ver CapítuloBiblia Reina Valera Gómez (2023)9 Por lo cual, ¿qué acción de gracias podremos dar a Dios por vosotros, por todo el gozo con que nos gozamos a causa de vosotros delante de nuestro Dios, Ver Capítulo |
Doy gracias a Dios porque nos hace participar del triunfo de Cristo, y porque nos permite anunciar por todas partes su mensaje, para que así todos lo reconozcan. Anunciar la buena noticia es como ir dejando por todas partes el suave aroma de un perfume. Y nosotros somos ese suave aroma que Cristo ofrece a Dios. Somos como un perfume que da vida a los que creen en Cristo. Por el contrario, para los que no creen somos como un olor mortal. ¿Quién es capaz de cumplir con la tarea que Dios nos ha dejado?
»Destruyan todos los lugares donde adoran a sus dioses los pueblos que ustedes conquisten. Se encuentran por todos lados, y deben ser destruidos. Están en las montañas, en las colinas y bajo los árboles. Hagan pedazos las piedras y las esculturas de sus dioses, y quemen los maderos que ellos adoran. ¡Que no quede de ellos ni el recuerdo!