1 Samuel 3:13 - Biblia Traducción en Lenguaje Actual13 Él sabía que sus hijos me ofendían gravemente, y no hizo nada para corregirlos. Así que voy a castigar a su familia, y nada ni nadie podrá evitarlo. Ver CapítuloMás versionesBiblia Reina Valera 196013 Y le mostraré que yo juzgaré su casa para siempre, por la iniquidad que él sabe; porque sus hijos han blasfemado a Dios, y él no los ha estorbado. Ver CapítuloBiblia Nueva Traducción Viviente13 Le advertí que viene juicio sobre su familia para siempre, porque sus hijos blasfeman a Dios y él no los ha disciplinado. Ver CapítuloBiblia Católica (Latinoamericana)13 Le dirás que condeno su casa para siempre porque sabía que sus hijos maldecían a Dios y no los corrigió. Ver CapítuloLa Biblia Textual 3a Edicion13 Porque le he hecho saber que voy a castigar definitivamente su casa por la iniquidad cometida al saber que sus hijos maldecían a ’Elohim,° y él no los refrenó. Ver CapítuloBiblia Serafín de Ausejo 197513 Yo le anuncié que iba a condenar su casa para siempre, por la iniquidad que él conocía; a saber, que sus hijos despreciaban a Dios, y no los corrigió. Ver CapítuloBiblia Reina Valera Gómez (2023)13 Y le mostraré que yo juzgaré su casa para siempre, por la iniquidad que él sabe; porque sus hijos se han envilecido, y él no los ha estorbado. Ver Capítulo |
Los hijos de Elí eran muy malos y no respetaban ni obedecían a Dios. Hacían cosas terribles con las ofrendas que la gente llevaba al santuario. Por ejemplo, la Ley de Dios decía que, al presentar las ofrendas, primero se debía quemar la grasa del animal y luego darle al sacerdote una porción de la carne. Sin embargo, cuando la gente apenas iba a quemar la grasa, venía un sirviente de los hijos de Elí y le decía al que presentaba la ofrenda: «Dame la carne que le toca al sacerdote, para que yo se la prepare. Debo llevarla cruda porque el sacerdote no la quiere ya cocida». A veces alguien contestaba: «Déjame quemar primero la grasa, y luego te llevarás lo que gustes». Pero el sirviente le respondía: «Si no me la das ahora, me la llevaré por la fuerza». Muchas veces el sirviente llegaba con un tenedor, lo metía en la olla donde se estaba cocinando la carne, y todo lo que sacaba era para los hijos de Elí.