1 Reyes 22:53 - Biblia Traducción en Lenguaje Actual53 53 (54) Ocozías adoró también a Baal como lo hizo su padre, haciendo con esto que el Dios de Israel se enojara. Ver CapítuloMás versionesBiblia Reina Valera 196053 porque sirvió a Baal, y lo adoró, y provocó a ira a Jehová Dios de Israel, conforme a todas las cosas que había hecho su padre. Ver CapítuloBiblia Nueva Traducción Viviente53 Ocozías sirvió a Baal y le rindió culto, con lo que provocó el enojo del Señor, Dios de Israel, tal como lo había hecho su padre. Ver CapítuloBiblia Católica (Latinoamericana)53 Hizo lo que es malo a los ojos de Yavé y siguió las huellas de su padre y de su madre; imitó la conducta de Jeroboam, hijo de Nabat, que había hecho pecar a Israel. Ver CapítuloLa Biblia Textual 3a Edicion53 y sirvió a Baal y se postró ante él, y provocó la ira de YHVH, el Dios de Israel, conforme a todas las cosas que había hecho su padre. Ver CapítuloBiblia Serafín de Ausejo 197553 Hizo el mal a los ojos de Yahveh, pues siguió el camino de su padre y el de su madre y el de Jeroboán, hijo de Nebat, que hizo pecar a Israel. Ver CapítuloBiblia Reina Valera Gómez (2023)53 Porque sirvió a Baal y lo adoró, y provocó a ira a Jehová, el Dios de Israel, conforme a todas las cosas que su padre había hecho. Ver Capítulo |
Cuando Ahab escuchó eso, se puso triste; por eso rompió su ropa, se puso ropas ásperas y ayunó. Entonces Dios le dijo a Elías: «¿Viste cómo se arrepintió Ahab por lo malo que hizo? Por eso no voy a castigar a su familia mientras él viva; esperaré a que su hijo sea rey». Y es que antes de Ahab, nadie había desobedecido tanto a Dios como él. Su esposa Jezabel fue la que más lo animó a hacer lo malo. La peor maldad de Ahab fue adorar a los ídolos, como lo habían hecho los amorreos, antes de que Dios los expulsara del territorio israelita.
Esa figura extendió lo que parecía ser una mano, y me agarró por el pelo. Entonces una fuerza dentro de mí me levantó por los aires y me llevó a Jerusalén; una vez allí, me dejó a la entrada del portón interior, que da al norte. Allí habían colocado un ídolo, pero allí también estaba el Dios de Israel en todo su esplendor, tal y como antes lo había visto en el valle. Al ver Dios aquel ídolo, se puso celoso y se enojó.