1 Reyes 15:8 - Biblia Traducción en Lenguaje Actual8 Cuando Abiam murió, lo enterraron en la Ciudad de David, y en su lugar reinó su hijo Asá. Ver CapítuloMás versionesBiblia Reina Valera 19608 Y durmió Abiam con sus padres, y lo sepultaron en la ciudad de David; y reinó Asa su hijo en su lugar. Ver CapítuloBiblia Nueva Traducción Viviente8 Cuando Abiam murió, lo enterraron en la Ciudad de David. Luego su hijo Asa lo sucedió en el trono. Ver CapítuloBiblia Católica (Latinoamericana)8 Cuando Abiam se acostó con sus padres, lo enterraron en la ciudad de David; en su lugar reinó Azá, su hijo. Ver CapítuloLa Biblia Textual 3a Edicion8 Y Abías durmió con sus padres, y lo sepultaron en la ciudad de David; y Asa su hijo reinó en su lugar. Ver CapítuloBiblia Serafín de Ausejo 19758 Descansó Abías con sus padres y fue sepultado en la ciudad de David. Le sucedió en el trono su hijo Asá. Ver CapítuloBiblia Reina Valera Gómez (2023)8 Y durmió Abiam con sus padres, y lo sepultaron en la ciudad de David; y Asa su hijo reinó en su lugar. Ver Capítulo |
Estos son los reyes que fueron descendientes de Salomón: Roboam, Abías, Asá, Josafat, Joram, Ocozías, Joás, Amasías, Azarías, Jotam, Ahaz, Ezequías, Manasés, Amón, Josías. Josías tuvo cuatro hijos: Johanán, Joacín, Sedequías, Salum. Joacín tuvo dos hijos: Joaquín, Sedequías. Joaquín tuvo siete hijos en el destierro: Salatiel, Malquiram, Pedaías, Senazar, Jecamías, Hosamá, Nedabías. Pedaías tuvo dos hijos: Zorobabel, Simí. Zorobabel tuvo una hija y siete hijos: Selomit, Mesulam, Hananías, Hasubá, Óhel, Berequías, Hasadías, Jusab-hésed. Los descendientes de Hananías fueron: Pelatías, Isaías, Refaías, Arnán, Abdías, Secanías. Secanías tuvo seis hijos: Semaías, Hatús, Igal, Baríah, Nearías, Safat. Nearías tuvo tres hijos: Elioenai, Ezequías, Azricam. Elioenai tuvo siete hijos: Hodavías, Eliasib, Pelaías, Acub, Johanán, Delaías, Ananí.
1-5 (13.23—14.4) Cuando Abiam murió, lo enterraron en la Ciudad de David. Asá, su hijo, reinó en su lugar, y en esa época Dios le permitió al pueblo disfrutar de diez años de paz. Asá obedeció a Dios en todo, y mandó quitar de todas las ciudades de Judá los pequeños templos de las colinas, en los que el pueblo adoraba a dioses falsos; hizo pedazos los ídolos y las imágenes de la diosa Astarté. Además, le ordenó a toda la gente de Judá que adorara al Dios de sus antepasados y que siempre obedeciera su ley.