1 Crónicas 6:44 - Biblia Traducción en Lenguaje Actual44 44 (29) A la izquierda de Hemán se colocaba Etán, descendiente de Merarí. Estos fueron los antepasados de Etán: Quisí, Abdí, Maluc, Ver CapítuloMás versionesBiblia Reina Valera 196044 Pero a la mano izquierda estaban sus hermanos los hijos de Merari, esto es, Etán hijo de Quisi, hijo de Abdi, hijo de Maluc, Ver CapítuloBiblia Nueva Traducción Viviente44 El segundo ayudante de Hemán fue Etán, quien pertenecía al clan de Merari. La genealogía de Etán fue seguida a través de Quisi, Abdi, Maluc, Ver CapítuloBiblia Católica (Latinoamericana)44 Asán con sus pastizales, y Betsemés con sus pastizales. De la tribu de Benjamín: Guebá con sus pastizales, Alémet con sus pastizales y Anatot con sus pastizales. Ver CapítuloLa Biblia Textual 3a Edicion44 Y los hijos de Merari, sus hermanos, estaban a la izquierda, esto es: Etán ben Quisi, hijo de Abdi, hijo de Maluc, Ver CapítuloBiblia Serafín de Ausejo 197544 Asán con sus ejidos y Bet Semes con sus ejidos. Ver CapítuloBiblia Reina Valera Gómez (2023)44 Y sus hermanos, los hijos de Merari, estaban a la mano izquierda, esto es, Etán, hijo de Quisi, hijo de Abdi, hijo de Maluc; Ver Capítulo |
David y los jefes encargados del templo apartaron a Asaf, a Hemán y a Jedutún, junto con todos sus hijos, para que se encargaran de la música de los cultos. Estos músicos comunicaban mensajes de Dios por medio de sus cantos o acompañados por instrumentos musicales, y estaban bajo las órdenes directas del rey David. Asaf, Hemán y Jedutún dirigían a sus hijos cuando alababan a Dios en el templo, acompañados de arpas, platillos y otros instrumentos de cuerdas. Esta es la lista de sus nombres: Los hijos de Asaf: Jacur, José, Netanías, Asarela. Los hijos de Jedutún: Guedalías, Serí, Isaías, Simí, Hasabías, Matatías. Los hijos de Hemán: Buquías, Matanías, Uziel, Sebuel, Jeremot, Hananías, Hananí, Eliatá, Guidalti, Romamti-ézer, Josbecasa, Malotí, Hotir, Mahaziot. Estos catorce hombres, junto con sus tres hermanas, formaban la familia de Hemán, y por eso llegó a ser muy poderoso, pues así se lo había prometido Dios.