1 Crónicas 1:14 - Biblia Traducción en Lenguaje Actual14-16 Estos son los pueblos que descienden de Canaán: los jebuseos, los amorreos, los gergeseos, los heveos, los araceos, los sineos, los arvadeos, los semareos y los hamateos. Ver CapítuloMás versionesBiblia Reina Valera 196014 al jebuseo, al amorreo, al gergeseo, Ver CapítuloBiblia Nueva Traducción Viviente14 los jebuseos, los amorreos, los gergeseos, Ver CapítuloBiblia Católica (Latinoamericana)14 y al jebuseo, al amorreo, al guirgaseo, Ver CapítuloLa Biblia Textual 3a Edicion14 al jebuseo, al amorreo, al gergeseo, Ver CapítuloBiblia Serafín de Ausejo 197514 y a los jebuseos, los amorreos, los guirgaseos, Ver CapítuloBiblia Reina Valera Gómez (2023)14 también al jebuseo, y al amorreo, y al gergeseo; Ver Capítulo |
Los gabaonitas no eran israelitas; eran parientes de los amorreos, pero en los días de Josué, los israelitas habían hecho con ellos un pacto de paz. Sin embargo, Saúl había tratado de destruirlos para que Israel y Judá controlaran todo el territorio. Por eso David llamó a los gabaonitas y les dijo: —¿Qué puedo hacer para reparar el daño que Saúl les hizo, y para que ustedes le pidan a Dios que nos bendiga?
El ángel que Dios había enviado a matar a la gente, llegó a Jerusalén. David lo vio cuando llegó a donde Arauna el jebuseo estaba limpiando el trigo. Como el ángel ya estaba a punto de destruir la ciudad, David dijo: «Dios mío, yo fui el que hizo mal; yo fui quien pecó contra ti. Por favor, no castigues a mi pueblo. Mejor castígame a mí y a mi familia». Dios envió a David este mensaje por medio del profeta Gad: «Ve y constrúyeme un altar en el lugar donde Arauna limpia el trigo». David obedeció el mensaje de Dios, y fue con sus sirvientes a construir el altar. Cuando Arauna vio que el rey se acercaba, salió y se inclinó ante él hasta tocar el suelo con su frente,
Si no quieren serle obedientes, decidan hoy a quién van a dedicar su vida. Tendrán que elegir entre los dioses a quienes sus antepasados adoraron en Mesopotamia, y los dioses de los amorreos en cuyo territorio ustedes viven ahora. Pero mi familia y yo hemos decidido dedicar nuestra vida a nuestro Dios.