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Proverbios 12:23 - Biblia Torres Amat 1825

23 El hombre cauto encubre lo que sabe; mas el corazón de los imprudentes descubre su necedad.

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

23 El hombre cuerdo encubre su saber; Mas el corazón de los necios publica la necedad.

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Biblia Nueva Traducción Viviente

23 Los sabios no hacen alarde de sus conocimientos, pero los necios hacen pública su necedad.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

23 El hombre prudente no dice todo lo que sabe, los tontos se dan prisa en manifestar sus estupideces.

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La Biblia Textual 3a Edicion

23 El hombre prudente encubre su conocimiento, Pero el corazón de los necios hace pública su necedad.

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

23 El hombre prudente oculta su ciencia, el corazón de los necios pregona su necedad.

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

23 El hombre prudente oculta su conocimiento; mas el corazón de los necios publica su necedad.

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Proverbios 12:23
13 Referencias Cruzadas  

y me levanté de noche con algunos pocos hombvres, sin declarar a nadie lo que Dios me había inspirado hacer en Jerusalén ; no llevaba conmigo otra caballería, fuera de la que yo montaba.


Entretanto los magistrados no sabían adónde había ido yo, ni lo que yo hacía; y hasta entonces nada había yo declarado a los judíos, ni a los sacerdotes, ni a los magnates, ni a los magistrados, ni a los demás destinados para cuidar de las obras.


Ocultan su saber los sabios; mas la boca del necio cerca está de la confusión.


En el mucho hablar no faltará pecado; mas quien sus labios refrena, es hombre muy prudente.


El que va de mala fe, descubre los secretos; pero el de corazón leal calla lo que el amigo le confía.


El hombre cuerdo todo lo hace con consejo; mas el insensato descubre su necedad.


La sabiduría reside en el corazón del hombre prudente, y ella iluminará a todo ignorante.


La lengua de los sabios da lustre a la sabiduría; hierve en necedades la boca de los fatuos.


El insensato no recibe los avisos de la prudencia, si no se le habla al gusto de su corazón.


El insensato habla luego cuanto en su pecho tiene; pero el que es sabio no se apresura, sino que reserva algunas cosas en adelante.


Además el necio que va siguiendo su torcido camino, como él es un insensato, tiene por tales a todos los demás.


Le respondió Saúl: Nos hizo saber que habían aparecido las burras. Mas no le descubrió nada de lo que Samuel le había dicho acerca del reino.


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