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Proverbios 10:22 - Biblia Torres Amat 1825

22 La bendición del Señor hace ricos a los hombres, sin que padezcan aflicción.

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

22 La bendición de Jehová es la que enriquece, Y no añade tristeza con ella.

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Biblia Nueva Traducción Viviente

22 La bendición del Señor enriquece a una persona y él no añade ninguna tristeza.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

22 Lo que enriquece es la bendición de Yavé; tus esfuerzos no le añaden nada.

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La Biblia Textual 3a Edicion

22 La bendición de YHVH es la que enriquece, Y no añade tristeza con ella.

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

22 La bendición de Yahveh es la que enriquece; junto a ella el esfuerzo nada significa.

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

22 La bendición de Jehová es la que enriquece, y no añade tristeza con ella.

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Proverbios 10:22
31 Referencias Cruzadas  

Y yo te haré cabeza de una nación grande, y bendecirte he, y ensalzaré tu nombre, y tú serás bendito o serás una bendición.


Y estaba riquísimo en caudal de oro y de plata.


que ni una hebra de hilo, ni la correa de un calzado tomaré de todo lo que es tuyo, porque no digas: Yo enriquecí a Abram;


El Señor ha colmado de bendiciones a mi amo, y le ha engrandecido sobremanera; se ha dado ovejas y bueyes, plata y oro, esclavos y esclavas, camellos y asnos.


Sembró luego Isaac en aquella tierra y en el mismo año cogió ciento por uno y le bendijo Dios.


Y se hizo hombre muy rico, y cada día iba creciendo de bien en mejor, por manera que llegó a ser en extremo poderoso.


Pero tú le has de hablar en estos términos: Esto dice el Señor: Cometiste un homicidio, y tras de esto vas a usurpar la viña del muerto. A lo que añadirás después: He aquí lo que dice el Señor: En este lugar en que los perros lamieron la sangre de Nabot, en el mismo lamerán también tu sangre.


Este Jabes invocó al Dios de Israel, diciendo: ¡Oh, si me llenases de bendiciones! ¡Si dilatases mis tierras, y tu mano me protegiese, y me librases de todo mal! Y le otorgó Dios lo que pidió.


Respondió Amasías al varón de Dios: ¿Pues y los cien talentos que he dado a los soldados de Israel? Le replicó el varón de Dios: Tiene el Señor de donde poder darte mucho más que eso.


Como quiera, Ezequías fue muy rico y esclarecido, y juntó grandes tesoros de plata y oro, y piedras preciosas, y aromas, y todo género de armas y de alhajas de gran valor.


y edificó para sí ciudades o poblaciones; porque tenía innumerables rebaños de ovejas y ganados mayores; por haberle dado el Señor bienes inmensos.


Y los bendijo el Señor, y se multiplicaron sobremanera; y acrecentó sus ganados.


En vano será levantaros antes de amanecer; levantaos después de haber descansado, y acudid al Señor los que coméis pan de lágrimas. Mientras concede Dios el sueño y el reposo a sus amados,


Por tanto aquellos que bendicen al Señor heredarán la tierra; mas los que blasfeman, perecerán.


Las riquezas le sirven a los sabios de corona de gloria; la sandez de los necios es imprudencia.


El patrimonio adquirido desde el principio malamente y aprisa, al fin carecerá de bendición.


El hombre que tiene afán por enriquecerse y envidia a los otros, no se hace cargo de que le sobrevendrá de repente la pobreza.


a fin de enriquecer a los que me aman y henchir sus tesoros.


Y al cabo de los diez días aparecieron de mejor color sus rostros, y más llenos que los de todos los jóvenes que comían de las viandas del rey.


Yo los sacaré fuera, dice el Señor de los ejércitos, y caerá encima de la casa del ladrón, y del que jura falsamente en medio de sus casas, y las consumirá con sus maderos y piedras.


Y por eso ofrezco ahora las primicias de los frutos de la tierra que me dio el Señor. Dicho esto, las dejarás en la presencia del Señor Dios tuyo; y después de haber adorado a tu Señor Dios,


El Señor te colmará de todos los bienes, multiplicando el fruto de tu vientre, el fruto de tus ganados y el fruto de tu tierra, la cual prometió el Señor con juramento a tus padres que te la daría.


Ahora vosotros, guardaos de tocar cosa chica ni grande, contraviniendo las órdenes dadas; para no haceros reos de prevaricación, y no envolver a todo el campamento de Israel en la culpa, y llenarle de turbación.


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