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Jueces 18:8 - Biblia Torres Amat 1825

8 Con lo que habiendo vuelto a sus hermanos de Saraa y Estaol, y preguntados sobre el resultado de su comisión respondieron:

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

8 Volviendo, pues, ellos a sus hermanos en Zora y Estaol, sus hermanos les dijeron: ¿Qué hay? Y ellos respondieron:

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Biblia Nueva Traducción Viviente

8 Cuando los hombres regresaron a Zora y a Estaol, sus parientes les preguntaron: —¿Qué encontraron?

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Biblia Católica (Latinoamericana)

8 Cuando regresaron donde sus hermanos en Sorea y Estaol, estos les preguntaron: '¡A ver, dígannos! ¿Qué noticias traen?'

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La Biblia Textual 3a Edicion

8 Regresaron pues a sus hermanos en Zora y Estaol, y sus hermanos les preguntaron: ¿Qué traéis?

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

8 Regresaron luego adonde sus hermanos de Sorá y Estaol y sus hermanos les preguntaron: '¿Qué noticias traéis?'.

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

8 Volviendo pues, ellos a sus hermanos en Zora y Estaol, sus hermanos les dijeron: ¿Qué hay?

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Jueces 18:8
7 Referencias Cruzadas  

En las llanuras Estaol, y Sarea, y Asena,


En esta sazón había un hombre natural de Saraa y de la tribu de Dan, llamado Manué, cuya mujer era estéril.


Después acudiendo sus hermanos con toda la parentela, tomaron su cuerpo, y lo colocaron entre Saraa y Estaol, en el sepulcro de su padre Manué. Fue juez de Israel veinte años.


Partieron, pues, de la tribu de Dan, esto es, de Saraa y Estaol, seiscientos hombres armados y a punto de pelear;


Con esta mira los hijos de Dan despacharon desde Saraa y Estaol cinco varones muy esforzados de su linaje y familia, para que reconociesen y registrasen bien el país de su suerte; y dijéronles: Id y reconoced la tierra. Los cuales puestos en camino, en llegando a la montaña de Efraín, entraron en casa de Micás, y descansaron allí.


Partiendo de allí los cinco exploradores, llegaron a la ciudad de Lais; y vieron que aquel pueblo habitaba en ella sin sombra de recelo, como acostumbraban a vivir los sidonios, tranquilo y sosegado, sin que nadie le molestara, rico en extremo, y distante de Sidón, y apartado de todos los demás hombres.


Vamos y marchemos contra ellos: porque hemos visto que es un país muy opulento y fértil: no os descuidéis ni perdáis tiempo: vamos a ocuparlo; que no nos costará trabajo alguno.


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