Biblia Todo Logo
La Biblia Online
- Anuncios -





Juan 17:9 - Biblia Torres Amat 1825

9 Por ellos ruego yo ahora. No ruego por el mundo, sino por éstos que me diste, porque tuyos son:

Ver Capítulo Copiar


Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

9 Yo ruego por ellos; no ruego por el mundo, sino por los que me diste; porque tuyos son,

Ver Capítulo Copiar

Biblia Nueva Traducción Viviente

9 »Mi oración no es por el mundo, sino por los que me has dado, porque te pertenecen.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Católica (Latinoamericana)

9 Yo ruego por ellos. No ruego por el mundo, sino por los que son tuyos y que tú me diste

Ver Capítulo Copiar

La Biblia Textual 3a Edicion

9 Yo ruego por ellos; no ruego por el mundo, sino por los que me has dado, pues son tuyos,

Ver Capítulo Copiar

Biblia Serafín de Ausejo 1975

9 Yo ruego por ellos; no ruego por el mundo, sino por los que me has dado porque tuyos son.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Reina Valera Gómez (2023)

9 Yo ruego por ellos; no ruego por el mundo, sino por los que me diste; porque tuyos son.

Ver Capítulo Copiar




Juan 17:9
17 Referencias Cruzadas  

Mas yo he rogado por ti a fin de que tu fe no perezca; y tú, cuando te conviertas, confirma en ella a tus hermanos.


Entretanto Jesús decía: Padre, perdónales, porque no saben lo que hacen. Y ellos poniéndose a repartir entre sí sus vestidos, los sortearon.


Viendo esto los que los guardaban, echaron a huir, y se fueron a llevar la nueva a la ciudad y por los cortijos;


Y yo rogaré al Padre, y os dará otro consuelo y abogado, para que esté con vosotros eternamente,


pues le has dado poder sobre todo el linaje humano, para que dé la vida eterna a todos los que le has señalado.


Pero no ruego solamente por éstos, sino también por aquellos que han de creer en mí por medio de su predicación;


Yo he manifestado tu nombre a los hombres que me has dado salvándolos del mundo. Tuyos eran, y me los diste, y ellos han puesto por obra tu palabra.


Todos los que me da el Padre vendrán a mí; y al que viniere a mí por la fe, no le desecharé.


Y la voluntad de mi Padre, que me ha enviado, es que yo no pierda ninguno de los que me ha dado, sino que los resucite a todos el último día.


A la verdad tal como éste nos convenía que fuese nuestro sumo sacerdote, santo, inocente, inmaculado, segregado de los pecadores, o de todo pecado, y sublimado sobre los cielos,


y no para ofrecerse muchas veces a sí mismo como entra el sumo sacerdote de año en año en el lugar santísimo con sangre ajena y no propia.


Sabemos también que vino el Hijo de Dios, y nos ha dado discreción para conocer al verdadero Dios, y para estar en su Hijo verdadero. Este es el verdadero Dios y la vida eterna que esperamos.


Entonces oí una voz sonora en el cielo que decía: He aquí el tiempo de salvación, de la potencia, y del reino de nuestro Dios, y del poder de su Cristo ; porque ha sido ya precipitado del cielo el acusador de nuestros hermanos, que los acusaba día y noche ante la presencia de nuestro Dios.


Y así lo adoraron todos los habitantes de la tierra, aquellos, digo, cuyos nombres no están escritos en el Libro de la vida del Cordero, que fue sacrificado desde el principio del mundo.


El que no fue hallado escrito en el Libro de la vida fue así mismo arrojado en el estanque de fuego.


Síguenos en:

Anuncios


Anuncios


¡Síguenos en WhatsApp! Síguenos