Josué 3:17 - Biblia Torres Amat 182517 Mientras tanto el pueblo iba marchando hacia Jericó , y los sacerdotes que llevaban el Arca de la Alianza del Señor, estaban a pie quieto y a la orden del Señor, sobre el suelo enjuto, en medio del Jordán, y todo el pueblo iba pasando por el álveo del río, que había quedado en seco. Ver CapítuloMás versionesBiblia Reina Valera 196017 Mas los sacerdotes que llevaban el arca del pacto de Jehová, estuvieron en seco, firmes en medio del Jordán, hasta que todo el pueblo hubo acabado de pasar el Jordán; y todo Israel pasó en seco. Ver CapítuloBiblia Nueva Traducción Viviente17 Mientras tanto, los sacerdotes que llevaban el arca del pacto del Señor se quedaron parados en tierra seca, en medio del lecho, mientras el pueblo pasaba frente a ellos. Los sacerdotes esperaron allí hasta que toda la nación de Israel terminó de cruzar el Jordán por tierra seca. Ver CapítuloBiblia Católica (Latinoamericana)17 Los sacerdotes que transportaban el Arca de la Alianza de Yavé se mantuvieron inmóviles en seco, en medio del Jordán, hasta que la nación terminó de atravesarlo. Israel pasó por un camino seco. Ver CapítuloLa Biblia Textual 3a Edicion17 Y los sacerdotes que cargaban el Arca del Pacto de YHVH se pararon en lo seco, firmes en medio del Jordán, mientras todo Israel cruzaba en seco, hasta que la nación entera terminó de cruzar el Jordán. Ver CapítuloBiblia Serafín de Ausejo 197517 Los sacerdotes portadores del arca de la alianza de Yahveh se mantuvieron a pie firme, en seco, en medio del Jordán, mientras todo Israel atravesaba a pie enjuto, hasta que el pueblo entero acabó de pasar el Jordán. Ver CapítuloBiblia Reina Valera Gómez (2023)17 Mas los sacerdotes que llevaban el arca del pacto de Jehová, estuvieron en seco, firmes en medio del Jordán, hasta que todo el pueblo hubo acabado de pasar el Jordán; y todo Israel pasó en seco. Ver Capítulo |
Luego que todos los reyes de los amorreos que habitaban a la otra parte del Jordán hacia el Poniente, y todos los reyes de los cananeos que poseían los países vecinos al mar grande o Mediterráneo, oyeron que el Señor había secado las aguas del Jordán, al presentarse los hijos de Israel, hasta que hubieron pasado, desmayó su corazón, y no quedó aliento en ellos, temiendo la entrada de los hijos de Israel.