Josué 20:8 - Biblia Torres Amat 18258 Y de la otra parte del Jordán hacia el oriente de Jericó , destinaron a Bosor, situada en la llanura del desierto de la tribu de Rubén, y a Ramot en Galaad, de la tribu de Gad, y a Gaulón en Basán, de la tribu de Manasés. Ver CapítuloMás versionesBiblia Reina Valera 19608 Y al otro lado del Jordán al oriente de Jericó, señalaron a Beser en el desierto, en la llanura de la tribu de Rubén, Ramot en Galaad de la tribu de Gad, y Golán en Basán de la tribu de Manasés. Ver CapítuloBiblia Nueva Traducción Viviente8 Al oriente del río Jordán, frente a Jericó, se designaron las siguientes ciudades: Beser, en la llanura desértica de la tribu de Rubén; Ramot, en Galaad, en el territorio de la tribu de Gad; y Golán, en Basán, en la tierra de la tribu de Manasés. Ver CapítuloBiblia Católica (Latinoamericana)8 Al otro lado del Jordán, al este de Jericó se había designado a Beser en el desierto, en la meseta, en el territorio de Rubén; Ramot-en-Galaad, en el territorio de Gad y Golán de Basán en el territorio de Manasés. Ver CapítuloLa Biblia Textual 3a Edicion8 Y de la otra parte del Jordán, al oriente de Jericó, designaron a Beser, en el desierto, en la llanura de la tribu de Rubén, a Ramot, en Galaad, de la tribu de Gad, y a Golán, en Basán, de la tribu de Manasés. Ver CapítuloBiblia Serafín de Ausejo 19758 y al otro lado del Jordán, al oriente de Jericó, designaron Béser, en el desierto, en la llanura de la tribu de Rubén; Ramot, en Galaad, de la tribu de Gad; y Golán, en Basán, de la tribu de Manasés. Ver CapítuloBiblia Reina Valera Gómez (2023)8 Y al otro lado del Jordán, al oriente de Jericó, designaron a Beser en el desierto, en la llanura de la tribu de Rubén, y a Ramot en Galaad de la tribu de Gad, y a Golán en Basán de la tribu de Manasés. Ver Capítulo |
Estas ciudades fueron señaladas para todos los hijos de Israel y para los forasteros que habitaban entre ellos, a fin de que se retirase a ellas el que sin querer hubiese muerto a un hombre, y así no muriese a manos del pariente ansioso de vengar la sangre derramada, antes de presentarse aquél delante del juzgado del pueblo para defender su causa.