Jeremías 36:9 - Biblia Torres Amat 18259 Pues es de saber que el año quinto del reinado de Joakim, hijo de Josías, rey de Judá, en el noveno mes, fue comunicado un ayuno en la presencia del Señor a todo el pueblo de Jerusalén y a todo el gentío que había concurrido a Jerusalén de las ciudades de Judá. Ver CapítuloMás versionesBiblia Reina Valera 19609 Y aconteció en el año quinto de Joacim hijo de Josías, rey de Judá, en el mes noveno, que promulgaron ayuno en la presencia de Jehová a todo el pueblo de Jerusalén y a todo el pueblo que venía de las ciudades de Judá a Jerusalén. Ver CapítuloBiblia Nueva Traducción Viviente9 Lo hizo en un día de ayuno sagrado, celebrado a fines del otoño, durante el quinto año del reinado de Joacim, hijo de Josías. Gente de toda Judá había venido a Jerusalén ese día para asistir a los servicios en el templo. Ver CapítuloBiblia Católica (Latinoamericana)9 En el año quinto de Joaquim, rey de Judá, en el mes noveno, convocaron para un ayuno a toda la gente de Jerusalén y de las ciudades de Judá, y éstos vinieron a Jerusalén. Ver CapítuloLa Biblia Textual 3a Edicion9 Y en el año quinto de Joacim ben Josías, rey de Judá, en el mes noveno, aconteció que se proclamó un ayuno en la presencia de YHVH para todo el pueblo de Jerusalem y para todos los del pueblo que llegaban de las ciudades de Judá a Jerusalem. Ver CapítuloBiblia Serafín de Ausejo 19759 Ahora bien, el año quinto de Joaquín, hijo de Josías, rey de Judá, en el noveno mes, se había proclamado un ayuno ante Yahveh para todo el pueblo de Jerusalén y para toda la gente que había venido a Jerusalén de las ciudades de Judá. Ver CapítuloBiblia Reina Valera Gómez (2023)9 Y aconteció en el año quinto de Joacim, hijo de Josías, rey de Judá, en el mes noveno, que promulgaron ayuno en la presencia de Jehová, a todo el pueblo de Jerusalén, y a todo el pueblo que venía de las ciudades de Judá a Jerusalén. Ver Capítulo |
Anda enhorabuena y junta todos los judíos que hallares en Susán, y haced oración por mí; no comáis ni bebáis en tres días y en tres noches, que yo con mis criados ayunaré igualmente; y en seguida me presentaré al rey, contraviniendo la ley, pues entraré sin ser llamada, y exponiéndome al peligro y a la muerte.