Biblia Todo Logo
La Biblia Online
- Anuncios -





Jeremías 34:8 - Biblia Torres Amat 1825

8 Palabras que dijo el Señor a Jeremías, después que el rey Sedecías hizo un pacto con todo el pueblo de Jerusalén , publicando

Ver Capítulo Copiar


Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

8 Palabra de Jehová que vino a Jeremías, después que Sedequías hizo pacto con todo el pueblo en Jerusalén para promulgarles libertad;

Ver Capítulo Copiar

Biblia Nueva Traducción Viviente

8 Jeremías recibió este mensaje del Señor luego que el rey Sedequías hizo un pacto con el pueblo que proclamó la libertad de los esclavos.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Católica (Latinoamericana)

8 Palabras que Yavé dirigió a Jeremías con respecto a la liberación de los esclavos. El rey Sedecías de acuerdo con el pueblo de Jerusalén, había proclamado solemnemente una liberación,

Ver Capítulo Copiar

La Biblia Textual 3a Edicion

8 Oráculo de YHVH que recibió Jeremías, después que Sedequías pactó con el pueblo en Jerusalem para promulgar una remisión,

Ver Capítulo Copiar

Biblia Serafín de Ausejo 1975

8 Palabra que le fue dirigida a Jeremías de parte de Yahveh, después del acuerdo concluido por el rey Sedecías con todo el pueblo que había en Jerusalén para proclamar ante ellos una manumisión,

Ver Capítulo Copiar

Biblia Reina Valera Gómez (2023)

8 Esta es la palabra que vino a Jeremías de parte de Jehová, después que Sedequías hizo pacto con todo el pueblo en Jerusalén, para proclamarles libertad:

Ver Capítulo Copiar




Jeremías 34:8
18 Referencias Cruzadas  

Después asentó Joíada el pacto del Señor con el rey y con el pueblo, de que sería pueblo del Señor; y asimismo un tratado entre el rey y el pueblo.


Hizo después Joíada pacto entre él y el pueblo todo con el rey, de que serían pueblo del Señor.


Ahora, pues, yo deseo que hagamos alianza con el Señor Dios de Israel, a fin de que aparte de nosotros el furor de su ira.


Consideradas, pues, todas estas cosas, nosotros mismos prometemos alianza o fidelidad; y la ponemos por escrito y la firman nuestros príncipes de las familias, nuestros levitas y nuestros sacerdotes.


¿Acaso el ayuno que yo estimo no es más bien el que tú deshagas los injustos contratos, que canceles las obligaciones que oprimen, que dejes en libertad a los que han quebrado, y quites todo gravamen?


A este fin ha reposado sobre mí el espíritu del Señor; porque el Señor me ha ungido, y me ha enviado para hablar a los mansos y humildes, para curar a los de corazón contrito, y predicar la redención a los esclavos, y la libertad a los que están encarcelados;


Por lo cual esto dice el Señor: Vosotros no me habéis querido escuchar, asegurando cada uno la libertad a su hermano y a su prójimo; pues he aquí que yo promulgo para vosotros la libertad, dice el Señor, para separaros de mí, y quedar a merced de la espada, de la peste y del hambre, y os enviaré desparramados por todos los reinos de la tierra.


y santificarás el año quincuagésimo, y anunciarás remisión o rescate general para todos los moradores de tu tierra; pues éste es el año del jubileo. Cada uno recobrará su posesión y cada cual se restituirá a su antigua familia,


Cuando alguno de tus hermanos hebreo o hebrea fuere vendido, sólo te servirá seis años, y al séptimo lo dejarás ir libre;


Síguenos en:

Anuncios


Anuncios


¡Síguenos en WhatsApp! Síguenos