Biblia Todo Logo
La Biblia Online
- Anuncios -





Jeremías 2:17 - Biblia Torres Amat 1825

17 ¿Y por ventura no te ha acaecido todo esto, porque abandonaste al Señor Dios tuyo, al tiempo que te guiaba en tu peregrinación?

Ver Capítulo Copiar


Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

17 ¿No te acarreó esto el haber dejado a Jehová tu Dios, cuando te conducía por el camino?

Ver Capítulo Copiar

Biblia Nueva Traducción Viviente

17 Tú mismo te has buscado esta desgracia al rebelarte contra el Señor tu Dios, ¡aun cuando él te guiaba por el camino!

Ver Capítulo Copiar

Biblia Católica (Latinoamericana)

17 ¿Acaso no sucedió esto porque has abandonado a Yavé, tu Dios, que te indicaba el camino?

Ver Capítulo Copiar

La Biblia Textual 3a Edicion

17 ¿No te ha sucedido todo esto por haber abandonado a YHVH tu Dios cuando Él te guiaba por el camino?°

Ver Capítulo Copiar

Biblia Serafín de Ausejo 1975

17 ¿No eres tú la culpable, por haber abandonado a Yahveh, tu Dios, cuando te conducía por el camino?

Ver Capítulo Copiar

Biblia Reina Valera Gómez (2023)

17 ¿No te acarreaste esto tú mismo, al haber dejado a Jehová tu Dios, cuando Él te guiaba por el camino?

Ver Capítulo Copiar




Jeremías 2:17
28 Referencias Cruzadas  

Y tú, Salomón , hijo mío, conoce al Dios de tu padre, y sírvele con un corazón perfecto, y de buena voluntad; porque el Señor escudriña todos los corazones, penetra todos los pensamientos del entendimiento. Si lo buscares, lo hallarás; pero si lo abandonares, te desechará para siempre.


fue a encontrar a Asá, y le dijo: Escuchadme tú, oh Asá, y pueblos todos de Judá y de Benjamín: El Señor ha estado con vosotros en la batalla, porque vosotros habéis permanecido adictos a él. Si vosotros lo buscareis, lo hallaréis; mas si lo abandonareis, os abandonará.


Porque, como de propósito, se alejaron de él; y no quisieron saber nada de todas sus disposiciones;


Al contrario, lo que yo he visto es que los que han cultivado el vicio, han sembrado males, y males han cogido;


Y los encaminó por la vía recta, para que llegasen a la ciudad en que debían habitar.


Al que guió a su pueblo por el desierto, porque es eterna su misericordia.


Condujiste a tu pueblo, como otras tantas ovejas, por el ministerio de Moisés y Aarón.


El que abandona el camino de la vida le es ingrata la enseñanza; quien aborrece la corrección, perecerá.


¿De qué servirá el descargar yo nuevos golpes sobre vosotros, si obstinados añadís siempre pecados sobre pecados? Toda cabeza está enferma, y todo corazón doliente.


Pecado hemos y mentido contra el Señor, y hemos vuelto las espaldas por no seguir a nuestro Dios, y sí para calumniar y cometer maldades; concebimos y proferimos del corazón palabras de mentira.


Que si dijeres en tu corazón: ¿Por qué me han acontecido a mí tales cosas? Sábete que por tus grandes vicios han quedado descubiertas tus vergüenzas, y manchadas tus plantas.


Y por cuanto ellos me han abandonado, y han profanado este lugar, y sacrificado en él a dioses ajenos, que ni ellos conocen, ni han conocido sus padres, ni los reyes de Judá, llenando este sitio de sangre de inocentes


Porque dos maldades ha cometido mi pueblo: Me han abandonado a mí, que soy fuente de agua viva, y han ido a fabricarse aljibes, aljibes rotos, que no pueden retener las aguas.


Tu malicia, ¡oh pueblo ingrato!, te condenará, y gritará contra ti tu apostasía. Reconoce, pues, y advierte ahora cuán mala y amarga cosa es haber tú abandonado el Señor Dios tuyo, y no haberme temido a mí, dice el Señor Dios de los ejércitos.


Tus procederes y tus pensamientos te han ocasionado, ¡oh Jerusalén !, estas cosas; esa malicia tuya es la causa de la amargura que ha traspasado tu corazón.


por causa de la maldad que ellos cometieron para provocar mi indignación, yéndose a ofrecer sacrificios, y adorar a dioses ajenos, desconocidos de ellos, de vosotros y de vuestros padres.


Vuestras maldades han hecho desaparecer estas cosas; y vuestros pecados han retraído de vosotros el bienestar.


Yo los traté según merecía su inmundicia y sus maldades, y aparté de ellos mi rostro.


Tu perdición, ¡oh Israel!,viene de ti mismo; y sólo de mí tu socorro.


Todo esto por causa de la maldad de Jacob , y por los pecados de la casa de Israel. ¿Y cuál es la maldad de Jacob , sino las idolatrías de Samaria? ¿Y cuáles los lugares altos de Judá, sino los de Jerusalén ?


Si no hacéis lo que decís, es indudable que pecaréis contra Dios; y tened entendido, que vuestro pecado recaerá sobre vosotros.


La halló después en una tierra desierta, en un lugar de horror, en una vasta soledad: le condujo por diferentes rodeos durante cuarenta años, y le adoctrinó, y le guardó como la niña de sus ojos.


Lo vio el Señor, y se encendió en cólera, por ser sus mismos hijos e hijas los que así le provocaban.


Síguenos en:

Anuncios


Anuncios


¡Síguenos en WhatsApp! Síguenos