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Génesis 39:17 - Biblia Torres Amat 1825

17 y le dijo: Ese siervo hebreo que tú trajiste, entró en donde yo estaba con el fin de forzarme;

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

17 Entonces le habló ella las mismas palabras, diciendo: El siervo hebreo que nos trajiste, vino a mí para deshonrarme.

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Biblia Nueva Traducción Viviente

17 Luego le contó su versión de lo sucedido: «Ese esclavo hebreo que trajiste a nuestra casa intentó entrar y aprovecharse de mí;

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Biblia Católica (Latinoamericana)

17 y le repitió las mismas palabras: 'Ese esclavo hebreo que tú nos has traído, se me acercó para abusar de mí.

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La Biblia Textual 3a Edicion

17 y le habló conforme a estas mismas palabras, diciendo: El esclavo hebreo que nos trajiste vino a mí para divertirse conmigo,

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

17 Entonces le habló en estos términos: 'Ese siervo hebreo que nos trajiste vino a mí para divertirse conmigo,

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

17 Entonces le habló ella semejantes palabras, diciendo: El siervo hebreo que nos trajiste, vino a mí para deshonrarme;

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Génesis 39:17
15 Referencias Cruzadas  

llamó a sus domésticos, y les dijo: Ved lo que ha hecho mi marido: nos ha metido en casa este mozo hebreo, para insultarnos; ha entrado donde yo estaba para deshonrarme; mas habiendo yo levantado el grito,


En prueba, pues, de su fidelidad, cuando el marido volvió a casa, le mostró la capa con que se había quedado,


mas como me oyó gritar, soltó la capa que yo tenía asida, y huyó afuera.


y así que lo vio le dijo: ¿Eres acaso tú el que traes alborotado a Israel?


Desenvainaron la espada los pecadores; entesaron su arco para derribar al pobre y al desvalido, para asesinar a los hombres de bien.


a la gritería de mi enemigo, y por la persecución de los malvados. Porque me han achacado a mí la iniquidad, y me acosan con sus furores.


No levantarás falso testimonio contra tu prójimo.


No des oídos a calumniadores, ni te prestarás a decir falso testimonio en favor del impío.


La boca que habla verdad está siempre firme; pero el testigo inconsiderado zurce una jerga de mentiras.


No quedará impune el testigo falso; y no escapará del castigo quien habla la mentira.


El testigo falso no quedará sin castigo, y perecerá el que habla la mentira.


No gusta de la verdad la lengua embustera; y la boca aduladora es causa de ruina.


A tal respuesta, el sumo sacerdote rasgó sus vestiduras, diciendo: Ha blasfemado; ¿qué necesidad tenemos ya de testigos? Vosotros mismos acabáis de oír la blasfemia.


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