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Génesis 29:32 - Biblia Torres Amat 1825

32 Concibió, pues, y parió un hijo, y le puso por nombre Rubén, diciendo: El Señor miró mi humillación, ahora me amará mi marido.

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

32 Y concibió Lea, y dio a luz un hijo, y llamó su nombre Rubén, porque dijo: Ha mirado Jehová mi aflicción; ahora, por tanto, me amará mi marido.

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Biblia Nueva Traducción Viviente

32 Así que Lea quedó embarazada y dio a luz un hijo, a quien llamó Rubén, porque dijo: «El Señor se ha dado cuenta de mi sufrimiento, y ahora mi esposo me amará».

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Biblia Católica (Latinoamericana)

32 Lía quedó embarazada y dio a luz un hijo, al que llamó Rubén, porque decía: 'En verdad Yavé ha visto mi aflicción; ahora mi esposo me amará.

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La Biblia Textual 3a Edicion

32 Y concibió Lea y dio a luz un hijo, y llamó su nombre Rubén,° pues dijo: Ha visto YHVH mi aflicción, y ahora me amará mi marido.

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

32 Concibió Lía y dio a luz un hijo. Lo llamó Rubén, porque se dijo: 'Yahveh ha visto mi aflicción, pero ahora mi marido me amará'.

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

32 Y concibió Lea, y dio a luz un hijo, y llamó su nombre Rubén, porque dijo: Ciertamente Jehová ha mirado mi aflicción; de cierto ahora me amará mi marido.

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Génesis 29:32
24 Referencias Cruzadas  

Y prosiguió diciendo: He aquí que tú has concebido, y parirás un hijo; y le has de poner por nombre Ismael, por cuanto el Señor te ha oído en tu aflicción.


Pero como viese el Señor que Jacob hacía poco aprecio a Lía, la hizo fecunda, quedándose estéril la hermana.


Y si el Dios de mi padre Abrahán, si aquel Señor a quien teme y adora Isaac no me hubiese asistido, tú quizá ahora me hubieras despachado desnudo. Dios ha mirado mi tribulación, y el trabajo de mis manos, y por eso ayer te reprendió.


Mientras habitaba en aquella región, Rubén fue y durmió con Bala, mujer secundaria de su padre, el cual lo llegó a saber. Eran entonces doce los hijos de Jacob , a saber:


Hijos de Lía: Rubén, el primogénito, y Simeón, y Leví, y Judá e Isacar y Zabulón.


Vuelto Rubén a la cisterna, no halló al muchacho;


Uno de ellos, Rubén, dijo: ¿Por ventura no os dije yo entonces: No cometáis ese crimen contra el muchacho, y no hicisteis caso? Mirad cómo Dios nos demanda su sangre.


En la posada, abriendo uno de ellos el costal para dar un pienso al jumento, visto el dinero en la boca del saco,


Quizá el Señor se apiadará de mí, y me devolverá bienes por las maldiciones que este día he recibido.


He aquí los hijos de Rubén, primogénito de Israel. (En efecto, fue éste su primogénito; mas por haber violado el tálamo de su padre, los derechos de primogenitura se dieron a los hijos de José, hijo también de Israel, y aquél no fue considerado como primogénito).


Los miró el Señor cuando estaban atribulados, y oyó su oración.


Mira mi humillación y mi trabajo, y perdona todos mis pecados.


Le dijo el Señor: He visto la tribulación de mi pueblo en Egipto, y oído sus clamores, a causa de la dureza de los sobrestantes de las obras.


Y creyó el pueblo. Y entendieron que el Señor venía a visitar a los hijos de Israel por haber vuelto los ojos a su tribulación; y postrados en tierra, le adoraron.


Y desde los confines de Efraín, de oriente al mar, la porción de Rubén.


De la de Simeón, Salamiel, hijo de Surisaddai.


Esto ha hecho el Señor conmigo, ahora que ha tenido a bien borrar mi oprobio de delante de los hombres.


por lo que clamamos al Señor Dios de nuestros padres; el cual nos oyó, y volvió los ojos para mirar nuestro abatimiento, y nuestros trabajos y angustias;


y en frente de ellos, en el monte Hebal, estarán para pronunciar las maldiciones Rubén, Gad, Aser, Zabulón, Dan y Neftalí.


e hizo voto diciendo: Señor Dios de los ejércitos, si te dignares volver los ojos para mirar la aflicción de tu sierva, y te acordares de mí, y no olvidándote de tu esclava, dieres a tu sierva un hijo varón, lo consagraré al Señor por todos los días de su vida, y no pasará jamás navaja por su cabeza.


Luego concibió Ana, y a su tiempo parió un hijo, a quien puso por nombre Samuel, por haberlo pedido fervorosamente al Señor.


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