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Éxodo 30:12 - Biblia Torres Amat 1825

12 Cuando formares el encabezamiento de los hijos de Israel, cada uno dará alguna cosa al Señor en precio de su rescate, y empadronados que estén, no habrá entre ellos ningún desastre.

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

12 Cuando tomes el número de los hijos de Israel conforme a la cuenta de ellos, cada uno dará a Jehová el rescate de su persona, cuando los cuentes, para que no haya en ellos mortandad cuando los hayas contado.

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Biblia Nueva Traducción Viviente

12 «Cada vez que hagas un censo del pueblo de Israel, cada hombre contado tendrá que pagar al Señor un rescate por sí mismo. Así ninguna plaga herirá a los israelitas cuando los cuentes.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

12 Cuando hagas el censo de los hijos de Israel, cada uno hará una ofrenda a Yavé, para que ninguna plaga los alcance con motivo del empadronamiento; cada uno pagará a Yavé por sí mismo.

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La Biblia Textual 3a Edicion

12 Cuando formes el censo de los hijos de Israel, de aquellos que han de ser empadronados, entonces cada uno pagará el rescate de su alma a YHVH al ser empadronados, para que no haya plaga entre ellos al censarlos.°

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

12 'Cuando hagas el cómputo de los israelitas para el censo, cada uno de ellos entregará a Yahveh el rescate de su propia persona, para que no caiga sobre ellos ninguna desgracia con ocasión de su censo.

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

12 Cuando tomares el número de los hijos de Israel conforme a la cuenta de ellos, cada uno dará a Jehová el rescate de su alma, cuando los contares, para que no haya en ellos mortandad cuando los hayas contado.

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Éxodo 30:12
21 Referencias Cruzadas  

Pero se levantó Satanás contra Israel, e instigó a David a que hiciese el censo de Israel.


o hambre por tres años; o andar huyendo de tus enemigos por tres meses, sin poder librarte de su espada; o que por tres días descargue sus golpes la espada del Señor, cundiendo la peste por el país, y haciendo estragos el ángel del Señor en todos los términos de Israel. Ahora bien, mira tú qué es lo que he de responder al que me ha enviado.


Envió, pues, el Señor la peste a Israel; y murieron de Israel setenta mil hombres.


A lo que respondió Joab: Aumente el Señor su pueblo cien veces más de lo que es. Pero, ¿no es así, oh mi rey y señor, que todos son siervos tuyos? ¿A qué fin pretende mi señor hacer una cosa, que será perniciosa y acarreará el castigo a Israel?


Joab, hijo de Sarvia, había comenzado el encabezamiento, pero no lo finalizó; porque esta empresa había acarreado la ira de Dios sobre Israel, y por lo mismo el número de los que fueron contados no fue escrito en las fastos del rey David.


Por lo que llamó el rey al príncipe de los sacerdotes Joíada, y le dijo: ¿Cómo no has tenido cuidado de obligar a los levitas a que recogiesen de Judá y de Jerusalén la contribución impuesta por Moisés, siervo del Señor, a todo el pueblo de Israel para la construcción del Tabernáculo de la Alianza?


y se pregonó en Judá y en Jerusalén que cada cual trajese al Señor la contribución señalada por Moisés, siervo de Dios, a todo Israel en el desierto.


Dios se apiadará de él y dirá: Líbralo, para que no descienda a la corrupción del sepulcro; he hallado motivo para perdonarle.


No te dejes vencer más de la cólera, para oprimir a nadie, ni en adelante te doblen los muchos dones.


El hermano no redime, ¿cómo redimirá otro hombre? Ninguno podrá ofrecer a Dios cosa que le aplaque,


Habló nuevamente el Señor a Moisés, diciendo:


Nosotros tus servidores, hemos revistado el número de combatientes que hemos tenido bajo nuestro mando, y no ha faltado ni siquiera uno.


Por esta causa ofrecemos cada cual en donativo al Señor, todo el oro que hemos podido encontrar en el botín, cadenas y manillas, anillos y brazaletes, y collares, para que ruegues por nosotros al Señor.


Al modo que el Hijo del hombre no ha venido a ser servido, sino a servir, y a dar su vida para redención de muchos.


Porque aun el Hijo del hombre no vino a que le sirviesen, sino a servir y a dar su vida por la redención de muchos.


del cual yo estoy constituido predicador y apóstol (digo la pura verdad, no miento) doctor de las gentes en la fe y verdad, o fiel y veraz.


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