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Éxodo 22:30 - Biblia Torres Amat 1825

30 También has de hacer lo mismo con el de tus bueyes y ovejas; siete días estará con su madre, y el día octavo me lo ofrecerás.

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

30 Lo mismo harás con el de tu buey y de tu oveja; siete días estará con su madre, y al octavo día me lo darás.

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Biblia Nueva Traducción Viviente

30 »También tienes que entregarme las primeras crías de tu ganado, de tus ovejas y de tus cabras. Dejarás la nueva cría con su madre durante siete días y al octavo día me la entregarás.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

30 Sean para mí como personas consagradas: ustedes no comerán de la carne que haya sido destrozada por animales en el campo, sino que se la darán a los perros.

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La Biblia Textual 3a Edicion

30 Así harás con el de tu buey y con el de tu oveja. Siete días estará con su madre, y al octavo día me lo darás.

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

30 Hombres santos seréis para mí. No comerás la carne de un animal destrozado en el campo por una fiera; se la echaréis a los perros.

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

30 Así harás con el de tu buey y de tu oveja; siete días estará con su madre, y al octavo día me lo darás.

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Éxodo 22:30
14 Referencias Cruzadas  

Entre vosotros todos los infantes del sexo masculino a los ocho días de nacidos serán circuncidados, de una a otra generación: el siervo, ora sea nacido en casa, ora le hayáis comprado, y todo el que no fuere de vuestro linaje, ha de ser circuncidado.


separarás para el Señor todos los primogénitos, y todos los primerizos de tus ganados; todo lo que tuvieres de sexo masculino, lo consagrarás al Señor.


Entonces dije yo: ¡Ah, ah, Señor Dios! ¡Ah!, mira que mi alma no está contaminada, y desde mi infancia hasta ahora no he comido cosa mortecina, ni despedazada de fieras, ni jamás ha entrado en mi boca especie ninguna de carne inmunda.


Puesto que yo soy el Señor Dios vuestro; sed santos vosotros, pues que yo soy santo. No contaminéis vuestras almas con tocar ningún reptil de los que se mueven sobre la tierra.


Porque yo soy el Señor, que os ha sacado de la tierra de Egipto para ser vuestro Dios. Santos seréis, pues, porque yo soy santo.


Al día octavo será circuncidado el niño;


Cualquier persona de los naturales o extranjeros que comiere carne de algún animal que se ha muerto por sí mismo, o ha sido destrozado por alguna bestia, lavará sus vestidos y su cuerpo con agua, y quedará inmundo hasta la tarde, y de este modo se limpiará.


Ternero, cordero y cabrito, luego que hubieren nacido, estarán por siete días mamando de su madre. Desde el día octavo y en adelante podrán ser ofrecidos al Señor.


Carne mortecina, o muerta por otra bestia, no comerán, ni se contaminarán con semejantes viandas. Yo el Señor.


Dirás a los hijos de Israel: No comeréis grosura de oveja, ni de buey, ni de cabra.


Ni tampoco la grasa de carne mortecina, o que ha sido presa de alguna bestia; bien que podéis guardarla para otros usos.


Tampoco probaréis sangre de ningún animal, tanto de aves como de reses.


Pero de carne mortecina no comáis nada: la darás al extranjero que se halla dentro de tus muros para que la coma, o se la venderás: por cuanto tú eres un pueblo consagrado al Señor Dios tuyo. No cocerás el cabrito en la leche de su madre.


Consagrarás al Señor Dios tuyo todos los primerizos machos que nacieren de tus vacas y ovejas. No pondrás al trabajo al primerizo de la vaca, ni esquilarás los primerizos de las ovejas.


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