Biblia Todo Logo
La Biblia Online
- Anuncios -





Efesios 4:31 - Biblia Torres Amat 1825

31 Toda amargura, ira y enojo, y gritería, y maledicencia, con todo género de malicia, destiérrese de vosotros.

Ver Capítulo Copiar


Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

31 Quítense de vosotros toda amargura, enojo, ira, gritería y maledicencia, y toda malicia.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Nueva Traducción Viviente

31 Líbrense de toda amargura, furia, enojo, palabras ásperas, calumnias y toda clase de mala conducta.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Católica (Latinoamericana)

31 Arranquen de raíz de entre ustedes disgustos, arrebatos, enojos, gritos, ofensas y toda clase de maldad.

Ver Capítulo Copiar

La Biblia Textual 3a Edicion

31 Sea quitada de vosotros toda amargura y enojo, e ira, y grito airado y maledicencia, junto con toda maldad.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Serafín de Ausejo 1975

31 Desaparezca de entre vosotros toda amargura, animosidad, ira, gritos, insultos y toda clase de maldad.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Reina Valera Gómez (2023)

31 Toda amargura, y enojo, e ira, y gritería, y maledicencia, y toda malicia, sea quitada de entre vosotros;

Ver Capítulo Copiar




Efesios 4:31
62 Referencias Cruzadas  

Esaú, pues, mantenía siempre vivo su odio a Jacob , con motivo de la bendición que le había dado el padre, y dijo en su corazón: Vendrán los días de luto de mi padre, y yo mataré a mi hermano Jacob .


Oyendo esto Rubén, se esforzaba en librarle de sus manos, y decía:


Al ver, pues, sus hermanos que el padre le amaba más que a todos sus hijos, le odiaban, y no podían hablarle sin agrura.


Dijo después Caín a su hermano Abel: Salgamos fuera. Y estando los dos en el campo, Caín acometió a su hermano Abel y le mató.


Absalón no habló de esto con Amnón ni en bien ni en mal; a pesar de que le tomó gran odio, por haber violado a su hermana Tamar.


y sobre no hacerlo, fue a calumniarme a mí, siervo tuvo, delante de ti, que eres mi rey y señor; mas tú, oh señor y rey mío, tú eres como un ángel de Dios; haz lo que fuere de tu agrado.


Replicaron los de Israel a los de Judá, diciendo: Diez veces valemos más que vosotros para con el rey; y David, como rey, más nos pertenece a nosotros, que a vosotros. ¿Por qué nos habéis hecho este agravio, y no se nos avisó a nosotros primero, para que fuésemos y trajésemos nuestro rey? Pero los de Judá respondieron con mucha aspereza y tesón a los de Israel.


Al que calumniaba secretamente a su prójimo, a éste lo he perseguido. No admitía en mi mesa a hombres de ojos altaneros y de corazón insaciable.


El hombre charlatán no perdurará en la tierra; el hombre injusto no espere sino un fin desdichado.


Aquel que habla la verdad que tiene en su corazón y no ha forjado ningún dolo con su lengua; ni ha hecho mal a sus prójimos ni ha consentido que fuesen infamados.


Reprime la ira, y depón el furor, no quieras ser émulo en hacer mal.


De asiento te ponías a hablar contra tu hermano, y armabas lazos al hijo de tu misma madre.


Ellos aguzaron sus lenguas como espada; asestaron su arco emponzoñado,


El odio mueve rencillas; pero la caridad cubre todas las faltas.


Los labios mentirosos disimulan la malevolencia; quien profiere chismes es un insensato.


El hombre impaciente obra como loco; y el solapado se hará odioso.


Las palabras del hombre doble o solapado parecen sencillas; mas ellas penetran hasta lo más íntimo de las entrañas. El temor abate al perezoso; y las almas de los afeminados hambrearán.


Como el rugido del león, tal es la ira del rey; mas su rostro placentero es cual rocío que desciende sobre la hierba.


El viento norte disipa las lluvias; y un semblante severo reprime la lengua murmuradora.


Como faltando la leña se extingue el fuego, así también apartado el chismoso, cesarán las contiendas.


Levanta quimeras el hombre colérico; y quien fácilmente se enoja estará más expuesto a pecar.


El varón sabio que disputare con el insensato, ora se enoje contra él, ora se ría, no logrará estar con sosiego.


el testigo falso que forja embustes, y el que siembra discordias entre hermanos.


No seas, pues, fácil en airarte, porque la ira se abriga en el corazón del insensato.


Todos esos magnates del pueblo andan descarriados, proceden fraudulentamente; no son más que cobre y hierro; toda es gente corrompida.


Guárdese cada uno, entre ellos, de su prójimo, y nadie se fíe de sus hermanos; porque todo hermano hará el oficio de traidor, y todo amigo procederá con fraudulencia.


Con esto se conmovió toda la ciudad, y se amotinó el pueblo. Y cogiendo a Pablo, le llevaron arrastrando fuera del templo, cuyas puertas fueron cerradas inmediatamente.


su boca está llena de maldición y de amargura;


Hermanos, no seáis como niños en el uso de la razón; sed sí niños en la malicia, pero en la cordura hombres hechos.


Por tanto, celebremos la fiesta, o el convite pascual, no con levadura añeja, ni con levadura de malicia y de corrupción, sino con los panes ázimos de la sinceridad y de la verdad.


Lo que temo que suceda es, que cuando vaya yo a veros, no os halle tales como yo quiero, y a mí me veáis cual no queréis; que por desgracia haya quizá entre vosotros contiendas, envidias, animosidades, discordias, detracciones, chismes, hinchazones, sediciones, y bandos;


culto de ídolos, hechicerías, enemistades, pleitos, celos, enojos, riñas, disensiones, herejías,


a desnudaros del hombre viejo, según el cual habéis vivido en vuestra vida pasada, el cual se vicia siguiendo la ilusión de las pasiones.


Por lo cual renunciando a la mentira, hable cada uno verdad con su prójimo, puesto que nosotros somos miembros los unos de los otros.


Si os enojáis, no queráis pecar, no sea que se os ponga el sol estando todavía airados.


Maridos, amad a vuestras mujeres, y no las tratéis con aspereza.


Mas ahora dad ya de mano a todas estas cosas, a la cólera, al enojo, a la malicia, a la maledicencia, y lejos de vuestra boca toda palabra deshonesta.


Los diáconos sean esposos de una sola mujer, que gobiernen bien sus hijos y sus familias.


que sepa gobernar bien su casa, teniendo los hijos a raya con toda decencia.


Quiero, pues, más en este caso, que las que son jóvenes se vuelvan a casar, críen hijos, sean buenas madres de familia, no den al enemigo ninguna ocasión de maledicencia.


Al siervo de Dios no le conviene o cae bien altercar, sino ser manso con todos, propio para instruir, paciente,


traidores, temerarios, hinchados, y más amadores de deleites que de Dios,


sino amante de la hospitalidad, dulce y afable, sobrio, justo, religioso, continente,


enseñando el pudor a las jóvenes, a que amen a sus maridos, y a cuidar de sus hijos,


Porque la ira del hombre no se compadece con la justicia de Dios.


que esa sabiduría no es la que desciende de arriba; sino más bien una sabiduría terrena, animal y diabólica.


Uno solo es el legislador y el juez, que puede salvar y puede perder.


como niños recién nacidos, apeteced con ansia la leche del espíritu, pura o sin mezcla de fraude, para que con ella vayáis creciendo en salud y robustez,


No extrañéis, hermanos, si os aborrece el mundo.


En esto hemos conocido la caridad de Dios, en que dio el Señor su vida por nosotros; y así nosotros debemos estar prontos a dar la vida por la salvación de nuestros hermanos.


Y ellos le vencieron por los méritos de la sangre del Cordero, y en virtud de la palabra de la fe que han confesado, y por la cual desamaron sus vidas hasta perderlas por obedecer a Dios.


Síguenos en:

Anuncios


Anuncios


¡Síguenos en WhatsApp! Síguenos