Biblia Todo Logo
La Biblia Online
- Anuncios -





Eclesiastés 10:12 - Biblia Torres Amat 1825

12 Las palabras de la boca del sabio salen llenas de gracia; los labios del insensato lo precipitarán.

Ver Capítulo Copiar


Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

12 Las palabras de la boca del sabio son llenas de gracia, mas los labios del necio causan su propia ruina.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Nueva Traducción Viviente

12 Las palabras sabias traen aprobación, pero a los necios, sus propias palabras los destruyen.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Católica (Latinoamericana)

12 Las palabras del sabio son una gracia, en cambio las del tonto son perjudiciales, en primer lugar para él.

Ver Capítulo Copiar

La Biblia Textual 3a Edicion

12 Las palabras del sabio son provechosas, Pero los labios del necio causan su propia ruina.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Serafín de Ausejo 1975

12 Las palabras de la boca del sabio son favor para él, pero al necio sus labios le pierden.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Reina Valera Gómez (2023)

12 Las palabras de la boca del sabio están llenas de gracia; mas los labios del necio causan su propia ruina.

Ver Capítulo Copiar




Eclesiastés 10:12
36 Referencias Cruzadas  

diciendo David al mismo tiempo: A nadie sino a ti mismo se impute tu muerte, porque tu propia boca ha dado testimonio contra ti, con haber dicho: Yo maté al ungido del Señor.


os alentaría con mis palabras, y os expresarían mis labios mi compasión.


El resultado principal de sus artificios o enredos, toda la malignidad de sus labios vendrá a descargar contra ellos mismos.


La boca del justo derramará sabiduría, y su lengua hablará juiciosamente.


Y sus lenguas han flaqueado contra ellos mismos. Quedaron asombrados cuantos los veían,


El que guiña el ojo acarreará dolor; y el necio padecerá por sus habladurías.


El que es sabio de corazón, recibe bien los avisos; mas para el mentecato cada palabra es un azote.


Hay quien hace inconsideradamente una promesa, y al instante, como herido de una espada, se ve estimulado de su conciencia; mas la lengua de los sabios acarrea la salud y bienestar.


La lengua de los sabios da lustre a la sabiduría; hierve en necedades la boca de los fatuos.


Se aficiona el hombre al dictamen que ya ha manifestado; mas aquella es óptima palabra, que es la más oportuna.


No quedará impune el testigo falso; y no escapará del castigo quien habla la mentira.


Quien ama la candidez de corazón, gozará la amistad del rey por causa de su hablar dulce y agradable.


La parábola o sentencia en boca del necio, hace lo que un espino o zarza que clava al hombre borracho que lo maneja.


Abre su boca con sabios discursos, y la ley de la bondad o amor gobierna su lengua.


Los dichos de los sabios son como aguijones y como clavos hincados profundamente, y estos dichos nos ha dado el único Pastor, mediante la enseñanza de los maestros.


Por otro extremo, el necio está con las manos cruzadas y se consume a sí mismo, diciendo:


No hables nada inconsideradamente, ni sea ligero tu corazón en proferir palabras indiscretas delante de Dios, porque Dios es el Señor que está en los cielos, y tú un vil gusano sobre la tierra. Sean, pues, pocas y muy medidas tus palabras.


No sea tu lengua ocasión de que peque tu cuerpo. No digas en presencia del ángel: No hay providencia; no sea que Dios, irritado contra tus palabras, destruya todas las obras de tus manos.


Las palabras de los sabios son oídas en silencio, durante los apuros, más que los gritos de un príncipe puesto entre tontos.


El hombre de bien, del buen fondo de su corazón saca buenas cosas, y el hombre malo, de su mal fondo saca cosas malas.


Le dijo el amo: ¡Oh mal siervo!, por tu propia boca te condeno; sabías que yo soy un hombre duro y austero, que me llevo lo que no deposité y siego lo que no he sembrado;


Y todos le daban elogios y estaban pasmados de las palabras tan llenas de gracia, que salían de sus labios, y decían: ¿No es éste el hijo de José el carpintero?


De vuestra boca no salga ningún discurso malo; sino los que sean buenos para edificación de la fe, que den gracia o inspiren piedad a los oyentes.


Vuestra conversación sea siempre con agrado, sazonada con la sal de la discreción, de suerte que acertéis a responder a cada uno como conviene.


Síguenos en:

Anuncios


Anuncios


¡Síguenos en WhatsApp! Síguenos