Biblia Todo Logo
La Biblia Online
- Anuncios -





Amós 6:3 - Biblia Torres Amat 1825

3 Pero vosotros estáis reservados para el día calamitoso, y os vais acercando al solio o imperio de la iniquidad.

Ver Capítulo Copiar


Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

3 oh vosotros que dilatáis el día malo, y acercáis la silla de iniquidad.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Nueva Traducción Viviente

3 No quieren pensar en el desastre que viene, pero sus acciones solo acercan más el día del juicio.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Católica (Latinoamericana)

3 Ustedes piensan alejar el día de su desgracia, pero, en realidad, apresuran la venida del opresor.

Ver Capítulo Copiar

La Biblia Textual 3a Edicion

3 ¿Alejáis el día de la calamidad° y acercáis una silla de violencia?°

Ver Capítulo Copiar

Biblia Serafín de Ausejo 1975

3 Creéis lejano el día de la desgracia y provocáis una situación de violencia.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Reina Valera Gómez (2023)

3 Vosotros que dilatáis el día malo, y acercáis la silla de la iniquidad.

Ver Capítulo Copiar




Amós 6:3
19 Referencias Cruzadas  

Porque, ¿acaso estás tú sentado en algún tribunal injusto, cuando nos impones penosos preceptos?


Y sucede que los hijos de los hombres, viendo que no se pronuncia luego la sentencia contra los malos, cometen la maldad sin temor alguno.


Y dijiste: Yo dominaré para siempre; y no pensaste en estas cosas, ni reflexionaste en el paradero que habías de tener.


Venid, dicen, bebamos vino; y embriaguémonos bien, y lo mismo que hoy haremos también mañana, y mucho más.


Aquellos que comían con más regalo han perecido de hambre en medio de las calles, cubiertos se ven de basura o andrajos aquellos que vivían entre púrpura y ropas preciosas.


Hijo de hombre, ¿qué refrán es ese que tenéis vosotros en tierra de Israel, según el cual dicen: Irán corriendo los días, y en nada pararán todas las visiones?


Hijo de hombre, mira lo que dicen los de la casa de Israel: La visión que éste ha tenido es para de aquí a muchos años, y él vaticina para tiempos lejanos.


y en cuyo alrededor se oía la algazara de gentes que se alegraban; y aquellos hombres extranjeros, que eran conducidos entre la multitud, y venían de la parte del desierto, les pusieron ellas sus brazaletes en las manos, y hermosas coronas sobre sus cabezas.


No han sabido lo que es hacer justicia, dice el Señor, han amontonado en sus casas tesoros de iniquidad y de rapiña.


Hacedlo saber a las familias de los filisteos de Azoto y a las del país de Egipto, y decid: Reuníos sobre los montes de Samaria, y observad los muchos desórdenes que reinan en él, y las violencias que se cometen en su interior.


Porque tengo sabidas vuestras muchas maldades y vuestros escandalosos delitos. Enemigos sois de la justicia, codiciosos de recibir dones, opresores de los pobres en los tribunales.


¡Ay de aquellos que por mofa desean el día del Señor! ¿Por qué lo deseáis? Día de tinieblas será aquel para vosotros, y no de luz.


¿Acaso pueden correr los caballos entre peñas, o se puede arar con indómitos búfalos? Vosotros habéis trocado en opresión el justo juicio, y en ajenjo el fruto de la justicia.


Pasados a cuchillo serán todos los pecadores de mi pueblo, los cuales están diciendo: No se acercará ni vendrá mal alguno sobre nosotros.


Por medio de estas cosas los ricos de Jerusalén se han llenado de riquezas injustas, y sus habitantes están estafando, teniendo en su boca una lengua engañadora.


Pero si este siervo fuere malo, y dijere en su corazón: Mi amo no viene tan presto;


Mas vosotros, hermanos, no vivís en las tinieblas del pecado, para que os sorprenda como ladrón aquel día;


Y es que no saben, porque quieren ignorarlo, que al principio fue creado el cielo por la palabra de Dios, como así mismo la tierra, la cual apareció salida del agua, y subsiste en medio de ella,


¡Cómo en un instante se redujeron a nada tantas riquezas! Y todo piloto, y todo navegante del mar, y los marineros, y cuantos trafican en el mar se pararon a lo lejos,


Síguenos en:

Anuncios


Anuncios


¡Síguenos en WhatsApp! Síguenos