Amós 3:12 - Biblia Torres Amat 182512 Esto dice el Señor: Como si un pastor salvase de la boca del león solamente las dos patas y la ternilla de una oreja de la res que devora, así se librarán de los asirios aquellos hijos de Israel que habitan en Samaria, descansando en un ángulo de cama, o en el lecho de Damasco. Ver CapítuloMás versionesBiblia Reina Valera 196012 Así ha dicho Jehová: De la manera que el pastor libra de la boca del león dos piernas, o la punta de una oreja, así escaparán los hijos de Israel que moran en Samaria en el rincón de una cama, y al lado de un lecho. Ver CapítuloBiblia Nueva Traducción Viviente12 Esto es lo que dice el Señor: «Un pastor que trate de rescatar una oveja de la boca del león solamente recuperará dos patas o un pedazo de oreja. Así será con los israelitas en Samaria que se recuestan en camas lujosas y con el pueblo de Damasco que se reclina en sillones. Ver CapítuloBiblia Católica (Latinoamericana)12 Y agrega todavía Yavé: Como las dos patas o la punta de una oreja que el pastor salva de la boca del león, así será el resto de los hijos de Israel que en Samaria se sientan en la espuma de un sofá, sobre cojines de Damasco. Ver CapítuloLa Biblia Textual 3a Edicion12 Así dice YHVH: Como el pastor rescata de las fauces del león Un par de patas o la punta de una oreja, Así serán rescatados los hijos de Israel que habitan en Samaria: Cual esquinero de un reclinatorio, Cual astilla de la pata de una cama.° Ver CapítuloBiblia Serafín de Ausejo 197512 Así dice Yahveh: como arranca el pastor de la boca del león un par de patas o un trozo de oreja, así escaparán los hijos de Israel, los que viven en Samaría, con la esquina de un diván y con el trozo de la pata de una cama. Ver CapítuloBiblia Reina Valera Gómez (2023)12 Así dice Jehová: De la manera que el pastor libra de la boca del león dos piernas, o la punta de una oreja, así escaparán los hijos de Israel que moran en Samaria en el rincón de una cama, y al lado de un lecho. Ver Capítulo |
Se habían tendido por todas partes toldos de color azul celeste y blanco, y de jacinto o cárdeno, sostenido de cordones de finísimo lino, y de púrpura, que pasaban por sortijas de marfil, y se ataban a una columna de mármol. Estaban también dispuestos canapés o tarimas de oro y plata, sobre el pavimento enlosado de piedra, de color de esmeralda o de pórfido, y de mármol de Paros, formando varias figuras a lo mosaico, con admirable variedad.
Vuelto Asuero del jardín, plantado de árboles, y entrando en el lugar del convite, halló a Amán postrado o caído sobre el lecho o tarima en que Ester estaba recostada, y dijo: ¿Aun a la reina quieres violentar delante de mí, en mi propia casa? No bien había el rey pronunciado estas palabras, cuando al instante le cubrieron a Amán la cara.