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2 Reyes 3:10 - Biblia Torres Amat 1825

10 Dijo entonces el rey de Israel: ¡Ay, ay, ay de nosotros! El Señor nos ha juntado aquí tres reyes para entregarnos en poder de Moab.

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

10 Entonces el rey de Israel dijo: ¡Ah! que ha llamado Jehová a estos tres reyes para entregarlos en manos de los moabitas.

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Biblia Nueva Traducción Viviente

10 —¿Qué haremos ahora? —clamó el rey de Israel—. El Señor nos ha traído a los tres aquí para que el rey de Moab nos derrote.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

10 Entonces el rey de Israel dijo: '¡Ay, ay! ¡Yavé ha reunido a estos tres reyes para entregarlos en las manos de Moab!'

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La Biblia Textual 3a Edicion

10 Entonces el rey de Israel dijo: ¡Ay! ¡YHVH ha traído a estos tres reyes para entregarlos en manos de Moab!

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

10 Exclamó entonces el rey de Israel: '¡Ay! Parece que Yahveh ha convocado a estos tres reyes para entregarlos en manos de Moab'.

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

10 Entonces el rey de Israel dijo: ¡Ah! que Jehová ha llamado a estos tres reyes para entregarlos en manos de los moabitas.

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2 Reyes 3:10
8 Referencias Cruzadas  

Y dijo Caín al Señor: Mi maldad es tan grande, que no puedo yo esperar perdón.


Pero dijo Josafat: ¿No hay aquí algún profeta del Señor, para implorar por medio de él el socorro del Señor? A esto respondió uno de los criados del rey de Israel: Aquí está Eliseo, hijo de Safat, que daba aguamanos, o servía, a Elías.


Marcharon, pues, el rey de Israel, el rey de Judá y el rey de Idumea, y anduvieron rodeando siete días de camino, y se hallaron sin agua para el ejército y para las bestias que llevaban detrás.


Aún estaba hablando con ellos cuando compareció el enviado que venía a él; y dijo: Tú ves cuántos males nos envía Dios: ¿qué tengo ya que esperar del Señor?


La imprudencia del hombre es la que le empuja hacia el precipicio; y en su corazón se irrita contra Dios.


Tus hijos yacen tirados por tierra, atados duermen a lo largo de todas las calles, como búbalo enmaromado o preso, cubiertos de la indignación del Señor y de la venganza de tu Dios.


y los bajarán hacia tierra, y no verán sino tribulación, y tinieblas, y abatimiento, y angustia, y lobreguez que los persigue, y no podrán, por más que hagan, librarse de su gran congoja.


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