Biblia Todo Logo
La Biblia Online
- Anuncios -





2 Corintios 3:13 - Biblia Torres Amat 1825

13 Y no hacemos como Moisés, que ponía un velo sobre su rostro, por cuanto no podían los hijos de Israel fijar la vista en el resplandor de su cara, aunque no debía durar,

Ver Capítulo Copiar


Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

13 y no como Moisés, que ponía un velo sobre su rostro, para que los hijos de Israel no fijaran la vista en el fin de aquello que había de ser abolido.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Nueva Traducción Viviente

13 No somos como Moisés, quien se cubría la cara con un velo para que el pueblo de Israel no pudiera ver la gloria, aun cuando esa gloria estaba destinada a desvanecerse.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Católica (Latinoamericana)

13 No es como Moisés, que se cubría el rostro con un velo para que los israelitas no vieran el momento en que se apagara su resplandor.

Ver Capítulo Copiar

La Biblia Textual 3a Edicion

13 y no como Moisés, que ponía un velo sobre su rostro° para que los hijos de Israel no fijaran los ojos en el fin de aquello que había de acabarse.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Serafín de Ausejo 1975

13 y no como Moisés, que se ponía un velo sobre el rostro para que los israelitas no fijaran la vista en el final de una cosa pasajera.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Reina Valera Gómez (2023)

13 y no como Moisés, que ponía un velo sobre su rostro, para que los hijos de Israel no pusiesen los ojos en el fin de aquello que había de ser abolido.

Ver Capítulo Copiar




2 Corintios 3:13
8 Referencias Cruzadas  

Le puso por segunda vez las manos sobre los ojos, y empezó a ver mejor; y, finalmente, recobró la vista, de suerte que veía claramente todos los objetos.


Siendo así que el fin de la ley es Cristo para justificar a todos los que creen en él.


Que si el ministerio de aquella ley de muerte, grabada con letras sobre dos piedras, fue tan glorioso que no podían los hijos de Israel fijar la vista en el rostro de Moisés por el resplandor de su cara, resplandor que no era duradero,


cosas todas que eran sombra de las que habían de venir; mas el cuerpo, o la realidad de ellas, es Cristo .


Síguenos en:

Anuncios


Anuncios


¡Síguenos en WhatsApp! Síguenos