Nehemías 13:19 - La Biblia Textual 3a Edicion19 Y aconteció que en la víspera del shabbat, cuando iba anocheciendo a las puertas de Jerusalem, ordené que las puertas fueran cerradas hasta pasar el shabbat, y emplacé a algunos de mis criados sobre las puertas para que no entrara carga alguna en día shabbat. Ver CapítuloMás versionesBiblia Reina Valera 196019 Sucedió, pues, que cuando iba oscureciendo a las puertas de Jerusalén antes del día de reposo, dije que se cerrasen las puertas, y ordené que no las abriesen hasta después del día de reposo; y puse a las puertas algunos de mis criados, para que en día de reposo no introdujeran carga. Ver CapítuloBiblia Nueva Traducción Viviente19 Entonces ordené que todos los viernes se cerraran las puertas de Jerusalén al caer la noche, y que no se abrieran hasta que terminara el día de descanso. Envié a algunos de mis propios sirvientes a vigilar las puertas para que no pudiera entrar ninguna mercadería en los días de descanso. Ver CapítuloBiblia Católica (Latinoamericana)19 Por eso ordené que se cerraran las puertas de Jerusalén en cuanto comenzara a caer la tarde en el comienzo del sábado, y que se esperara hasta el término del sábado para abrirlas de nuevo. Puse en las puertas a algunos de mis hombres para vigilar que ninguna carga entrara en la ciudad el día sábado. Ver CapítuloBiblia Serafín de Ausejo 197519 Ordené, pues, que, cuando cayera la sombra sobre las puertas de Jerusalén, antes del sábado, cerraran las puertas y no las abrieran hasta después del sábado. Y aposté junto a las puertas a algunos servidores míos, para que no entrase carga alguna durante el día del sábado. Ver CapítuloBiblia Reina Valera Gómez (2023)19 Sucedió, pues, que cuando iba oscureciendo a las puertas de Jerusalén antes del sábado, dije que se cerrasen las puertas, y ordené que no las abriesen hasta después del sábado; y puse a las puertas algunos de mis criados, para que en día de sábado no introdujesen carga. Ver CapítuloBiblia Traducción en Lenguaje Actual19 Entonces ordené que los portones de Jerusalén se cerraran en cuanto empezara a anochecer el viernes, y que no se abrieran hasta el anochecer del sábado. Puse a algunos de mis ayudantes para que vigilaran las entradas y no dejaran entrar ninguna carga en día sábado. Ver Capítulo |