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Isaías 10:30 - La Biblia Textual 3a Edicion

30 ¡Clama a gran voz, Bat-Galim!° ¡Escúchala, Lais! ¡Oh pobre Anatot!

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

30 Grita en alta voz, hija de Galim; haz que se oiga hacia Lais, pobrecilla Anatot.

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Biblia Nueva Traducción Viviente

30 Griten de terror, gente de Galim. Grítenle una advertencia a Lais. ¡Oh, pobre Anatot!

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Biblia Católica (Latinoamericana)

30 Grita, hija de Galim; escúchala, Lais; respóndele, Anatot.

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

30 ¡Grita fuerte, Bat Galín! ¡Atiende, Lais! ¡Respóndele, Anatot!

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

30 Grita en alta voz, hija de Galim; haz que se oiga hacia Lais, pobrecilla Anatot.

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Biblia Traducción en Lenguaje Actual

30 Se escuchan gritos de Bat Galim, de Laisa, y de Anatot.

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Isaías 10:30
9 Referencias Cruzadas  

Pero al sacerdote Abiatar dijo el rey: Aunque eres digno de muerte,° retírate a tus campos en Anatot, no te mataré hoy, porque has cargado el Arca de Adonay YHVH delante de mi padre David, y has participado en todo aquello que mi padre sufrió.


Madmena huye en tropel, Y los moradores de Gebim buscan refugio.


Palabras de Jeremías ben° Hilcías, uno de los sacerdotes que habitaban en Anatot, en tierra de Benjamín,


Y conforme a la palabra de YHVH, Hanameel, hijo de mi tío, vino a mí al atrio de la guardia, y me dijo: Te ruego que compres mi heredad, que está en Anatot en tierra de Benjamín, porque el derecho de heredad es tuyo, y a ti corresponde el rescate: cómprala para ti. Y yo comprendí que era palabra de YHVH.


Anatot con su pastizal, y Almón con su pastizal: cuatro ciudades.


Y llamaron a la ciudad Dan, por el nombre de su padre e hijo de Israel. Sin embargo el nombre de la ciudad había sido Lais.


Partieron pues los cinco hombres y llegaron a Lais, y vieron que la población que había en ella vivía con seguridad, a la manera de los sidonios, tranquilos y confiados, porque no había en aquella tierra nadie que los perturbara en cosa alguna, ni quien se enseñoreara de ellos, y estaban lejos de los sidonios y no tenían trato con nadie.


Por su parte, Saúl había dado su hija Mical, mujer de David, a Palti ben Lais, natural de Galim.


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