Biblia Todo Logo
La Biblia Online
- Anuncios -





Hechos 7:58 - La Biblia Textual 3a Edicion

58 y sacándolo fuera de la ciudad, lo apedrearon, y los testigos pusieron sus ropas a los pies de un joven llamado Saulo.

Ver Capítulo Copiar


Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

58 Y echándole fuera de la ciudad, le apedrearon; y los testigos pusieron sus ropas a los pies de un joven que se llamaba Saulo.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Nueva Traducción Viviente

58 lo arrastraron fuera de la ciudad y comenzaron a apedrearlo. Sus acusadores se quitaron las túnicas y las pusieron a los pies de un joven que se llamaba Saulo.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Católica (Latinoamericana)

58 Los testigos habían dejado sus ropas a los pies de un joven llamado Saulo.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Serafín de Ausejo 1975

58 lo arrastraron fuera de la ciudad y se pusieron a apedrearlo. Los testigos depositaron sus mantos a los pies de un joven llamado Saulo.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Reina Valera Gómez (2023)

58 Y echándole fuera de la ciudad, le apedrearon; y los testigos pusieron sus vestiduras a los pies de un joven que se llamaba Saulo.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Traducción en Lenguaje Actual

58 lo arrastraron fuera de la ciudad, y empezaron a apedrearlo. Los que lo habían acusado falsamente se quitaron sus mantos, y los dejaron a los pies de un joven llamado Saulo.

Ver Capítulo Copiar




Hechos 7:58
17 Referencias Cruzadas  

y los dos hombres, hijos de Belial, entraron y se sentaron ante él, y estos hijos de Belial testificaron contra Nabot delante del pueblo, diciendo: ¡Nabot maldijo a ’Elohim y al rey! Y ellos lo sacaron fuera de la ciudad y lo lapidaron con piedras, hasta que murió.


Entonces YHVH dijo a Moisés: Ese hombre ha de ser muerto irremisiblemente. ¡Lapídelo con piedras toda la asamblea fuera del campamento!


y levantándose, lo sacaron fuera de la ciudad y lo llevaron hasta la cumbre del monte sobre el cual había sido edificada la ciudad de ellos, para despeñarlo;


Y cuando era derramada la sangre de Esteban tu testigo, yo mismo estaba presente consintiendo y guardando las ropas de los que lo mataban.°


Y como ellos seguían gritando y agitando sus mantos y echando polvo al aire,


Yo perseguí a muerte este Camino, atando y entregando en cárceles a varones y también a mujeres,


lo cual, en efecto, hice en Jerusalem, pues luego de recibir autorización de parte de los principales sacerdotes, no sólo encerré yo en cárceles a muchos de los santos, sino que deposité la piedrecita° en contra cuando los mataban.


Entonces sobornaron a unos varones que dijeran:° Lo hemos oído hablando palabras blasfemas contra Moisés y Dios.


Y presentaron testigos falsos, diciendo: Este hombre no cesa de hablar° palabras° contra el lugar santo y la ley.


Pero ellos, gritando a gran voz, se taparon° los oídos y arremetieron a una contra él,


Saulo consintió en su asesinato, y en aquel día hubo una gran persecución contra la iglesia en Jerusalem, y todos fueron esparcidos por las regiones de Judea y de Samaria, salvo los apóstoles.


La mano de los testigos será primero contra él para hacer que muera, y después la mano de todo el pueblo. Así extirparás el mal en medio de ti.


Síguenos en:

Anuncios


Anuncios


¡Síguenos en WhatsApp! Síguenos