Ezequiel 31:8 - La Biblia Textual 3a Edicion8 Los cedros del huerto de Dios no lo sobrepasaban, Ni competían con su ramaje los cipreses, Ni los castaños igualaban su copa, Y ningún árbol en el huerto de Dios era semejante a él en hermosura. Ver CapítuloMás versionesBiblia Reina Valera 19608 Los cedros no lo cubrieron en el huerto de Dios; las hayas no fueron semejantes a sus ramas, ni los castaños fueron semejantes a su ramaje; ningún árbol en el huerto de Dios fue semejante a él en su hermosura. Ver CapítuloBiblia Nueva Traducción Viviente8 Ningún otro cedro del jardín de Dios podía hacerle competencia. Ningún ciprés tenía ramas como las suyas; ningún plátano oriental tenía ramas comparables. Ningún árbol del jardín de Dios tenía una belleza parecida. Ver CapítuloBiblia Católica (Latinoamericana)8 Ningún cedro le igualaba en el jardín de Dios: ni los cipreses tenían tales ramas, ni los plátanos, tal follaje ( ). Ver CapítuloBiblia Serafín de Ausejo 19758 No lo igualaban los cedros. en el vergel de Dios; los cipreses no podían compararse con sus ramas; los plátanos no podían competir con su ramaje; en el vergel de Dios, ningún árbol le igualaba en hermosura. Ver CapítuloBiblia Reina Valera Gómez (2023)8 Los cedros no lo cubrieron en el huerto de Dios; los cipreses no fueron semejantes a sus ramas, ni los castaños fueron semejantes a su ramaje; ningún árbol en el huerto de Dios fue semejante a él en su hermosura. Ver CapítuloBiblia Traducción en Lenguaje Actual8 No hay en todo el paraíso un solo cedro igual a ti. Tampoco hay un solo pino con ramas como las tuyas, ni un castaño con tantas hojas. ¡No hay en todo el paraíso un solo árbol tan hermoso como tú! Ver Capítulo |