Ezequiel 10:14 - La Biblia Textual 3a Edicion14 Ahora bien, cada uno° tenía cuatro caras: La primera era rostro de querubín, la segunda, rostro de hombre, la tercera, cara de león, y la cuarta, cara de águila. Ver CapítuloMás versionesBiblia Reina Valera 196014 Y cada uno tenía cuatro caras. La primera era rostro de querubín; la segunda, de hombre; la tercera, cara de león; la cuarta, cara de águila. Ver CapítuloBiblia Nueva Traducción Viviente14 Cada uno de los cuatro querubines tenía cuatro caras: la primera era la cara de un buey, la segunda era una cara humana, la tercera era la cara de un león y la cuarta era la cara de un águila. Ver CapítuloBiblia Serafín de Ausejo 197514 Cada uno tenía cuatro caras; las facciones del primero eran facciones de querubín; las facciones del segundo, facciones de hombre; las del tercero, facciones de león; y las del cuarto, facciones de águila. Ver CapítuloBiblia Reina Valera Gómez (2023)14 Y cada uno tenía cuatro caras. La primera cara era una cara de querubín; la segunda cara era una cara de hombre; la tercera cara, era una cara de león; y la cuarta, era una cara de águila. Ver CapítuloBiblia Traducción en Lenguaje Actual14-22 El espíritu que impulsaba a los seres también estaba en las ruedas. Por eso, cuando los seres se movían, o se paraban, o se elevaban de la tierra, las ruedas hacían lo mismo. Cada uno de los seres tenía cuatro alas, y en sus costados, debajo de las alas, tenían manos humanas. También tenían cuatro caras. La primera de ellas era la de un toro, la segunda era la de un hombre, la tercera era la de un león, y la cuarta era la de un águila. Todos ellos avanzaban de frente. Cuando vi sus caras, me di cuenta de que eran los mismos seres extraños que yo había visto junto al río Quebar, a los pies del Dios de Israel. En ese momento el gran resplandor de Dios se elevó por encima de la entrada del templo, y se detuvo sobre los cuatro seres. Entonces ellos extendieron sus alas y, con sus ruedas a un lado, se elevaron del suelo. Luego se detuvieron en la entrada que está en el lado este del templo de Dios. Por encima de ellos podía verse el gran resplandor del Dios de Israel. Ver Capítulo |