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Ezequiel 1:10 - La Biblia Textual 3a Edicion

10 El aspecto de sus rostros era como rostro de hombre, pero los cuatro tenían también° cara de león, a la derecha; los cuatro tenían cara de buey, a la izquierda; y los cuatro tenían también cara de águila. Así eran sus caras.

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

10 Y el aspecto de sus caras era cara de hombre, y cara de león al lado derecho de los cuatro, y cara de buey a la izquierda en los cuatro; asimismo había en los cuatro cara de águila.

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Biblia Nueva Traducción Viviente

10 Cada uno tenía cara humana por delante, cara de león a la derecha, cara de buey a la izquierda, y cara de águila por detrás.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

10 Vistos de frente, los cuatro seres tenían aspecto humano, pero la cara derecha de su cuerpo era cara de león, y su cara izquierda, cara de toro. Los cuatro tenían también una cara de águila.

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

10 En cuanto a la forma de sus caras, una cara de hombre y una cara de león a la derecha de los cuatro; una cara de toro a la izquierda de los cuatro; y los cuatro tenían cara de águila.

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

10 Y el aspecto de sus caras era cara de hombre; y cara de león al lado derecho en los cuatro; y a la izquierda cara de buey en los cuatro; y los cuatro tenían cara de águila.

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Ezequiel 1:10
20 Referencias Cruzadas  

También de los de Gad se pasaron a David, a la fortaleza en el desierto, hombres fuertes y valientes, entrenados para la guerra, diestros con el escudo y la lanza, cuyos rostros eran como rostros de leones, y eran tan ligeros como las gacelas sobre las montañas.


¿Mandarás tú acaso a remontar el águila, Y que en la altura cuelgue su nido?


Donde no hay bueyes el establo está limpio, Pero mucho rendimiento hay por la fuerza del buey.


Pero los que esperan en YHVH tienen nuevas fuerzas, Remontan vuelo como las águilas, Corren y no se fatigan, andan y no se cansan.


Recordadlo y meditadlo,° Oh rebeldes, tenedlo en vuestro corazón,


Cada uno tenía cuatro caras, y cada uno de ellos tenía cuatro alas.


Ahora bien, cada uno° tenía cuatro caras: La primera era rostro de querubín, la segunda, rostro de hombre, la tercera, cara de león, y la cuarta, cara de águila.


rostro de hombre hacia la palma de un lado, y cara de león hacia la palma del otro lado. Así estaba hecho por toda la Casa en derredor.


La primera era como león, pero tenía alas de águila. Yo estaba mirando hasta que sus alas fueron arrancadas, y ella fue alzada de la tierra, y puesta sobre sus pies, a manera de hombre, y le fue dado corazón de hombre.


Al sur estará el estandarte del campamento de Rubén, por sus ejércitos, siendo el adalid de los hijos de Rubén, Elisur ben Sedeur.


El estandarte del campamento de Efraín, por sus ejércitos, estará al occidente, siendo el adalid de los hijos de Efraín, Elisama ben Amiud.


El estandarte del campamento de Dan estará al norte por sus ejércitos, siendo el adalid de los hijos de Dan, Ahiezer ben Amisadai.


Al oriente, hacia donde se levanta el sol, acamparán los del campamento de Judá por sus ejércitos, siendo el adalid de los hijos de Judá, Naasón ben Aminadab.


Así, os digo, hay gozo delante de los ángeles de Dios por un pecador que se arrepiente.


Hermanos, no seáis niños en el modo de pensar, sino sed niños en la malicia, pero sed maduros en el modo de pensar.


Como águila que planea, así YHVH alzará contra ti un pueblo venido de lejos, del extremo de la tierra, un pueblo cuya lengua no entenderás.


El primer ser viviente era° semejante a un león, el segundo ser viviente, semejante a un becerro, el tercer ser viviente tenía° rostro como de hombre, y el cuarto ser viviente era semejante a un águila volando.°


Pero uno de los ancianos me dice: ¡No llores! ¡He aquí el León, el de la tribu de Judá,° la raíz de David,° ha vencido para abrir el rollo y sus siete sellos!


Y al séptimo día, antes de ponerse el sol, los hombres de la ciudad le dijeron: ¿Qué es más dulce que la miel? ¿Y qué es más fuerte que el león? Y él les contestó: Si no hubierais arado con mi novilla, nunca habríais descubierto mi enigma.


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