Biblia Todo Logo
La Biblia Online
- Anuncios -





Zacarías 2:4 - Biblia Serafín de Ausejo 1975

4 Yo pregunté: '¿Qué vienen a hacer éstos?'. Contestó: 'Aquéllos son los cuernos que dispersaron a Judá, de modo que nadie levantó ya cabeza; pero éstos vienen para espantarlos, para derribar los cuernos de las naciones que alzaron los cuernos contra el país de Judá para dispersarlo'.

Ver Capítulo Copiar


Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

4 y le dijo: Corre, habla a este joven, diciendo: Sin muros será habitada Jerusalén, a causa de la multitud de hombres y de ganado en medio de ella.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Nueva Traducción Viviente

4 El otro ángel dijo: —Apresúrate y dile a ese joven: “¡Jerusalén algún día estará tan llena de gente y de animales que no habrá lugar suficiente para todos! Muchos vivirán fuera de las murallas de la ciudad.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Católica (Latinoamericana)

4 Yo dije: '¿Qué vienen a hacer aquellos hombres?', y él me explicó: 'Esos cuernos son las naciones que han dispersado a Judá, sin que nadie pudiera resistirles. Pero éstos han venido para aterrorizarlos, para acabar con el poderío de las naciones que han lanzado sus fuerzas contra el país de Judá para dispersar a su gente.

Ver Capítulo Copiar

La Biblia Textual 3a Edicion

4 diciéndole: Corre, habla a aquel joven, y dile: Por la multitud de personas y de ganado que habrá en ella, Jerusalem será una ciudad abierta.°

Ver Capítulo Copiar

Biblia Reina Valera Gómez (2023)

4 y le dijo: Corre, habla a este joven, diciendo: Sin muros será habitada Jerusalén a causa de la multitud de hombres y de ganado en medio de ella.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Traducción en Lenguaje Actual

4 4 (8) y le ordenó que me diera este mensaje: «La ciudad de Jerusalén tendrá tanta gente y tanto ganado, que no tendrá murallas.

Ver Capítulo Copiar




Zacarías 2:4
24 Referencias Cruzadas  

Por eso, los judíos que habitan en lugares abiertos, los que residen en ciudades no fortificadas, hacen del día catorce del mes de Adar día de regocijo, de banquete y de fiesta, y se envían regalos los unos a los otros.


Contempla a Sión, ciudad de nuestra asamblea. Tus ojos verán a Jerusalén morada tranquila, tienda inamovible, cuyas clavijas jamás se arrancarán y ninguna de sus cuerdas será rota.


quien confirma las palabras de sus siervos y el proyecto de sus mensajeros realiza; quien dice a Jerusalén: 'Serás habitada', y a las ciudades de Judá: 'Seréis reconstruidas', pues sus ruinas las levanto yo;


De nuevo dirán a tus oídos los hijos de que fuiste privada: 'El lugar es angosto para mí, hazme sitio donde pueda habitar'.


Mira: yo he creado al herrero, que atiza el fuego de las brasas y saca una herramienta para el trabajo; y también he creado al exterminador para destruir.


Pero yo dije: '¡Ah, Señor Yahveh! Mira que no sé hablar, que soy un niño'.


Habitarán allí Judá con todas sus ciudades, los agricultores junto con los pastores.


Mirad que vienen días -oráculo de Yahveh-, en que sembraré la casa de Israel y la casa de Judá con simiente de hombres y con simiente de animales.


Del mismo modo que no puede contarse el ejército del cielo ni calcularse la arena del mar, así multiplicaré la descendencia de mi siervo David y la de los levitas que me sirven'.


Te dirás: 'Subiré contra un país de ciudades sin muros, iré contra gentes confiadas que viven tranquilas, habitantes todos ellos de ciudades sin murallas, que no tienen ni cerrojos ni puertas'.


Dios otorgó a aquellos cuatro jóvenes conocimiento e inteligencia de toda escritura y sabiduría. Daniel, además, poseía el discernimiento de toda suerte de visiones y sueños.


jóvenes, sin defecto alguno, de buen parecer, instruidos en toda sabiduría, cultos e inteligentes y capacitados para la vida en la corte, a fin de enseñarles la lengua y literatura de los caldeos.


Llega el día de reconstruir tus muros: aquel día se extenderán tus fronteras;


Por eso, así dice Yahveh: me vuelvo hacia Jerusalén con piedad, en ella será reedificado mi templo -oráculo de Yahveh Sebaot-, y se tenderá sobre Jerusalén la cuerda de medir.


Proclama además: así dice Yahveh Sebaot: volverán a rebosar de bienes mis ciudades, Yahveh se compadecerá aún de Sión y elegirá otra vez a Jerusalén'.


Aquel día haré de los jefes de Judá como brasero encendido en el bosque y como antorcha encendida entre gavillas: devorarán a derecha y a izquierda a todos los pueblos de alrededor, pero Jerusalén permanecerá donde se encuentra: en Jerusalén.


Ésta será la plaga con que Yahveh herirá a todos los pueblos que pelearon contra Jerusalén: se les pudrirá la carne cuando aún estén en pie, se les pudrirán los ojos en las cuencas y se les pudrirá la lengua en la boca.


Que nadie te tenga en menos por tu juventud. Al contrario, procura ser modelo de todos los creyentes: en la palabra, en la conducta, en el amor, en la fe, en la pureza de vida.


Síguenos en:

Anuncios


Anuncios


¡Síguenos en WhatsApp! Síguenos