Biblia Todo Logo
La Biblia Online
- Anuncios -





Santiago 4:4 - Biblia Serafín de Ausejo 1975

4 Almas adúlteras, ¿no sabéis que la amistad del mundo es enemiga de Dios? El que quiera ser amigo del mundo se constituye en enemigo de Dios.

Ver Capítulo Copiar


Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

4 ¡Oh almas adúlteras! ¿No sabéis que la amistad del mundo es enemistad contra Dios? Cualquiera, pues, que quiera ser amigo del mundo, se constituye enemigo de Dios.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Nueva Traducción Viviente

4 ¡Adúlteros! ¿No se dan cuenta de que la amistad con el mundo los convierte en enemigos de Dios? Lo repito: si alguien quiere ser amigo del mundo, se hace enemigo de Dios.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Católica (Latinoamericana)

4 ¡Adúlteros! ¿No saben que la amistad con este mundo es enemistad con Dios? Quien desee ser amigo del mundo se hace enemigo de Dios.

Ver Capítulo Copiar

La Biblia Textual 3a Edicion

4 ¡Adúlteras!° ¿No sabéis que la amistad del mundo es enemistad para con Dios? Cualquiera, pues, que quiera ser amigo del mundo, se constituye en enemigo de Dios.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Reina Valera Gómez (2023)

4 Adúlteros y adúlteras, ¿no sabéis que la amistad del mundo es enemistad contra Dios? Cualquiera, pues, que quisiere ser amigo del mundo, se constituye enemigo de Dios.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Traducción en Lenguaje Actual

4 Ustedes no aman a Dios, ni lo obedecen. ¿Pero acaso no saben que hacerse amigo del mundo es volverse enemigo de Dios? ¡Pues así es! Si ustedes aman lo malo del mundo, se vuelven enemigos de Dios.

Ver Capítulo Copiar




Santiago 4:4
24 Referencias Cruzadas  

Pondré enemistad entre ti y la mujer, y entre tu linaje y el suyo; éste te aplastará la cabeza, y tú le acecharás al talón'.


En el Señor confía el rey: al favor del Altísimo no puede perecer.


Si encuentras un ladrón, corres presto con él, en compañía del adúltero te sientes a tu gusto;


Perece quien está lejos de ti: tú destruyes a todo el que es infiel.


Vosotros, acercaos acá, hijos de la agorera, linaje de adúltero y de prostituida:


Ve y grita a los oídos de Jerusalén lo siguiente: Así dice Yahveh: Recuerdo de ti el cariño de tu juventud, el amor de tu noviazgo, cuando ibas tras de mí por el desierto, por una tierra no sembrada.


Tensan su lengua como en arco; la mentira, y no la verdad, domina en el país. Caminan de maldad en maldad, y a mí no me conocen -oráculo de Yahveh-.


eres la mujer adúltera que, en lugar de su marido, acoge a extranjeros.


Yahveh me dijo: 'Vete otra vez y ama a una mujer que ama a otro y es adúltera, como ama Yahveh a los hijos de Israel, aunque ellos se vuelven a otros dioses y se complacen en las tortas de pasas'.


Él les contestó: 'Esta generación perversa y adúltera reclama una señal, pero no se le dará más señal que la del profeta Jonás.


¡Generación perversa y adúltera que reclama señales! Pero no se le dará otra señal que la de Jonás'. Y volviéndoles la espalda, se marchó.


Nadie puede servir a dos señores; porque o aborrecerá al uno y amará al otro, o se interesará por el primero y se despreocupará del segundo. No podéis servir a Dios y al Dinero.


Y por lo que respecta a aquellos enemigos míos que no querían que yo fuera su rey, traedlos aquí y degolladlos delante de mí'.


Si fuerais del mundo, el mundo amaría lo que es suyo; pero, como no sois del mundo, porque yo os he elegido y sacado del mundo, por eso el mundo os odia.


Yo les he comunicado tu palabra; pero el mundo los odia porque no son del mundo, como tampoco lo soy yo.


A vosotros no os puede odiar el mundo; pero a mí me odia, porque el testimonio que doy contra él es de que sus obras son malas.


Porque, si cuando éramos enemigos fuimos reconciliados con Dios mediante la muerte de su Hijo, con mucha más razón, una vez reconciliados, seremos salvados por su vida.


Pues el anhelo de la carne es enemistad para con Dios, ya que no se somete a la ley de Dios y ni tan siquiera tiene capacidad para ello;


¿Dónde está el sabio? ¿Dónde el letrado? ¿Dónde el filósofo de las cosas de este mundo? ¿No convirtió Dios en necedad la sabiduría del mundo?


Y porque el mundo no conoció, mediante su sabiduría, a Dios en la sabiduría de Dios, quiso Dios salvar, mediante la necedad del mensaje de la predicación, a los que tienen fe.


¿Pretendo acaso ahora ganarme el favor de los hombres, o el de Dios? ¿O intento agradar a los hombres? Si todavía tratara de agradar a los hombres, no sería siervo de Cristo.


La religión pura y sin mancha delante de Dios y Padre es ésta: visitar huérfanos y viudas en dificultades y conservarse limpio del contagio del mundo.


Síguenos en:

Anuncios


Anuncios


¡Síguenos en WhatsApp! Síguenos