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Salmos 13:2 - Biblia Serafín de Ausejo 1975

2 ¿Hasta cuándo, Señor? ¿Me olvidarás por siempre? ¿Hasta cuándo esconderás de mí tu rostro?

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

2 ¿Hasta cuándo pondré consejos en mi alma, Con tristezas en mi corazón cada día? ¿Hasta cuándo será enaltecido mi enemigo sobre mí?

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Biblia Nueva Traducción Viviente

2 ¿Hasta cuándo tendré que luchar con angustia en mi alma, con tristeza en mi corazón día tras día? ¿Hasta cuándo mi enemigo seguirá dominándome?

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Biblia Católica (Latinoamericana)

2 ¿Hasta cuándo sentiré angustia en mi alma y tristeza en mi corazón, día tras día? ¿Hasta cuándo mi enemigo triunfará a costa mía?

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La Biblia Textual 3a Edicion

2 ¿Hasta cuándo he de estar cavilando, Con tristeza en mi corazón cada día? ¿Hasta cuándo prevalecerá mi enemigo?

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

2 ¿Hasta cuándo pondré consejos en mi alma, con ansiedad en mi corazón cada día? ¿Hasta cuándo será enaltecido mi enemigo sobre mí?

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Salmos 13:2
44 Referencias Cruzadas  

Entonces el rey me preguntó: '¿Por qué está tan triste tu semblante, siendo así que no estás enfermo? Eso no puede ser sino algún gran pesar del corazón'. Yo sentí gran temor,


Ester le respondió: 'El perseguidor y enemigo es este malvado Amán'. Y Amán quedó aterrado delante del rey y de la reina.


Si soy culpable, ¡pobre de mí! Y si soy justo, no levantaré la cabeza, lleno de miseria y colmado de pesares.


Cuando lazos de muerte me acordonan y angustias de seol me dan alcance, cuando me hallo en pesar y en aflicción,


de los impíos que me acosan, del enemigo que me cerca.


Que no tenga jamás que avergonzarme de invocarte, que perezca el impío, en silencio, en el seol.


yo me digo: 'No vayan a gozarse de mi suerte y, si mi pie resbala, dominarme'.


Noche y día, mis lágrimas se me han hecho mi pan, pues sin tregua me dicen: '¿Dónde está tu Dios?'.


mi vida languidece de temblor, y tú, Yahveh, ¿hasta cuándo?


Señor, mi Dios, en ti confío: líbrame tú de cuantos me persiguen, ponme en salvo.


¿Hasta cuándo, Señor, ha de ultrajar el opresor? ¿Despreciarán los enemigos tu nombre para siempre?


Acuérdate de esto: los enemigos blasfeman del Señor, una gente insensata menosprecia tu nombre.


Oh Yahveh, Señor nuestro, ¡cuán grandioso es tu nombre sobre toda la tierra! Sobre los cielos mismos tu majestad se eleva.


Guímel. Tú repruebas a los pueblos, extirpas al impío y borras sus nombres para siempre:


Corazón alegre anima el rostro, corazón apenado abate el espíritu.


Entonces he concluido que la dicha para el hombre consiste en comer, beber y gozar del fruto de todas las fatigas que se toma bajo el sol durante los días de vida que Dios le concede, pues tal es su destino.


¿Por qué mi dolor ha de ser continuo y mi llaga tan incurable que se resiste a ser sanada? ¡Ay! Eres para mí como torrente engañoso, como aguas no fiables.


A pesar de que has dicho: '¡Ay de mí! pues Yahveh añade pena a mi dolor; estoy agotado de tanto gemir y no encuentro reposo',


Mi alegría es para mí pesadumbre, mi corazón dentro de mí languidece.


He. Sus opresores prevalecen, sus enemigos son felices; porque Yahveh la ha afligido por sus muchos pecados. Sus niños marcharon cautivos delante del opresor.


Tet. . Su impureza impregna sus vestidos. No se acordó de su fin; ha caído de forma inesperada, sin tener quien la consuele. Mira, Yahveh, mi aflicción, y cómo se crece mi enemigo.


¿Por qué habrías de olvidarnos para siempre, por qué abandonarnos por toda la vida?


Entonces les dice: 'Siento tristezas de muerte; quedaos aquí y velad conmigo'.


Mientras estaba yo entre vosotros día tras día en el templo, no extendisteis las manos contra mí. Pero ésta es vuestra hora y el poder de las tinieblas'.


Sino que, por haberos dicho esto, la tristeza os ha llenado el corazón.


siento gran tristeza y profundo e incesante dolor en mi corazón.


Y, en efecto, enfermó a punto de muerte. Pero Dios tuvo misericordia de él, no sólo de él, sino también de mí, para que no tuviese yo tristeza sobre tristeza.


Por ello iba en aumento su temor a David y sintió hostilidad hacia él durante toda la vida.


Tú me has mostrado hoy que eres benévolo conmigo, ya que Yahveh me ha entregado en tus manos, pero tú no me has matado.


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