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Salmos 119:35 - Biblia Serafín de Ausejo 1975

35 Encáuzame por la senda de tus leyes, que en ellas me complazco.

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

35 Guíame por la senda de tus mandamientos, Porque en ella tengo mi voluntad.

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Biblia Nueva Traducción Viviente

35 Hazme andar por el camino de tus mandatos, porque allí es donde encuentro mi felicidad.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

35 Guíame por la senda de tus mandamientos, pues en ésa me complazco.

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La Biblia Textual 3a Edicion

35 Hazme andar por la senda de tus mandamientos, Porque en ella me deleito.

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

35 Guíame por la senda de tus mandamientos; porque en ella tengo mi voluntad.

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Salmos 119:35
19 Referencias Cruzadas  

sino que en la ley divina se complace y sobre ella medita, día y noche.


En tus leyes me complazco: jamás me olvidaré de tu palabra.


Que tu mano esté presta a socorrerme, pues yo elijo tus dictados.


introdúceme al curso de tus leyes, que yo pueda rumiar tus maravillas.


Pon en mí inclinación a tus avisos y no a mi provecho.


Él restaura mi aliento, por las veredas justas él me guía, en gracia de su nombre.


Haz, Señor, que yo conozca tus caminos, aclárame tus sendas,


Sus caminos son de delicia y todos sus senderos de paz.


Yo te enseño el camino de la sabiduría, te conduzco por senderos rectos.


La senda de los justos es como la luz del alba, que aumenta en claridad hasta el pleno día;


Voy por el camino de la justicia, por entre las sendas de la equidad,


vendrán pueblos numerosos y dirán: 'Venid, subamos a la montaña de Yahveh, al templo del Dios de Jacob, para que nos enseñe sus caminos y sigamos sus senderos'. Porque de Sión saldrá la ley, y de Jerusalén la palabra de Yahveh.


así dice Yahveh, tu redentor, el Santo de Israel: Yo, Yahveh, soy tu Dios, que te enseña lo que te es provechoso, que te encamina por la senda que recorres.


Porque, en lo íntimo de mi ser, me complazco en la ley de Dios;


Pues es Dios quien, según su beneplácito, activa en vosotros tanto el querer como el obrar.


os capacite con toda clase de bienes para cumplir su voluntad, realizando en nosotros lo que él quiere por medio de Jesucristo, a quien sea rendida gloria por los siglos de los siglos. Amén.


pues en esto consiste el amor de Dios: en guardar sus mandamientos. Sus mandamientos no son pesados.


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