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Romanos 14:13 - Biblia Serafín de Ausejo 1975

13 Por lo tanto, no nos constituyamos ya más en jueces unos de otros; al contrario, lo que habéis de juzgar es, más bien, esto: no poner a vuestro hermano tropiezo o motivo de caída.

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

13 Así que, ya no nos juzguemos más los unos a los otros, sino más bien decidid no poner tropiezo u ocasión de caer al hermano.

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Biblia Nueva Traducción Viviente

13 Así que dejemos de juzgarnos unos a otros. Por el contrario, propónganse vivir de tal manera que no causen tropiezo ni caída a otro creyente.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

13 Dejemos, pues, de juzgarnos los unos a los otros. Examinémonos, más bien, no sea que pongamos delante de nuestro hermano algo que lo haga tropezar.

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La Biblia Textual 3a Edicion

13 Así que, ya no nos juzguemos más unos a otros, al contrario, proponeos más bien no poner tropiezo u ocasión de caer al hermano.

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

13 Por tanto, ya no nos juzguemos los unos a los otros, antes bien, juzgad esto; que nadie ponga tropiezo u ocasión de caer al hermano.

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Biblia Traducción en Lenguaje Actual

13 Ya no debemos criticarnos unos a otros. Al contrario, no hagamos que, por culpa nuestra, un seguidor de Cristo peque o pierda su confianza en Dios.

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Romanos 14:13
26 Referencias Cruzadas  

Pero por haber despreciado con esta acción a Yahveh, el hijo que te ha nacido morirá irremisiblemente'.


Y se dirá: '¡Allanad, allanad, preparad el camino! ¡Quitad todo tropiezo del camino de mi pueblo!


'Hijo de hombre, estos hombres han erigido sus ídolos en su propio corazón y han puesto delante de sí mismos la ocasión de su pecado. ¿Permitiré que me consulten?


No maldecirás al sordo ni pondrás tropiezos al ciego. Teme a tu Dios. Yo, Yahveh.


Pero él, volviéndose, le dijo a Pedro: 'Quítate de mi presencia, satanás, eres un tropiezo para mí, porque tu pensamiento no es divino, sino humano'.


¡Ay del mundo por los escándalos! Porque es inevitable que los haya, pero ¡ay del hombre por quien viene el escándalo!


No juzguéis y no seréis juzgados;


¿Y por qué no juzgáis también por vosotros mismos lo que es justo?


Más le convendría que le ataran alrededor del cuello una rueda de molino y lo arrojaran al mar, que escandalizar a uno solo de estos pequeños.


David dice también: Conviértase su mesa en trampa y lazo, en piedra de tropiezo y en justo castigo;


Pero tú, ¿por qué te eriges en juez de tu hermano? O también tú, ¿por qué menosprecias a tu hermano? ¡Todos compareceremos ante el tribunal de Dios!


El que come de todo, no trate con desdén al que se abstiene de algo; y el que se abstiene de algo, no condene al que come de todo, ya que ha sido acogido por Dios.


¿Quién eres tú para juzgar al criado ajeno? Si está de pie o caído, eso es cosa de su amo. Pero se mantendrá en pie, que el Señor tiene poder para sostenerlo.


Os ruego, hermanos, que estéis alerta frente a los que suscitan discordias y escándalos, en contra de la doctrina que aprendisteis. Apartaos de ellos.


No seáis motivo de tropiezo ni a judíos, ni a griegos, ni a la iglesia de Dios.


Juzgad por vosotros mismos: ¿está bien que una mujer ore a Dios descubierta?,


Pues el amor de Cristo nos apremia cuando pensamos que uno murió por todos. Por consiguiente, todos murieron.


No damos en nada motivo de tropiezo a nadie, para que no sea censurado este ministerio nuestro.


hasta que lleguéis a discernir los valores de las cosas, para que así seáis puros e irreprochables para el día de Cristo,


Por lo tanto, mi consejo es que las que son jóvenes se casen, tengan hijos, lleven su casa y no den al enemigo ningún pretexto para malas habladurías;


¿no juzgáis con parcialidad entre vosotros mismos y sentenciáis con criterios perversos?


No habléis mal unos de otros, hermanos. El que habla mal de un hermano, o juzga a su hermano, habla mal de la ley y juzga a la ley. Y si juzgas a la ley, no eres cumplidor de la ley, sino su juez.


Quien ama a su hermano, permanece en la luz, y en él no hay tropiezo.


Pero tengo algo contra ti: que tienes ahí a los que mantienen la doctrina de Balaán, el que enseñó a Balac a poner tropiezo ante los israelitas, a comer de lo inmolado a los ídolos y a fornicar.


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