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Números 23:12 - Biblia Serafín de Ausejo 1975

12 Contestó él diciendo: '¿No he de tener yo el cuidado de proferir lo que Yahveh pone en mi boca?'.

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

12 Él respondió y dijo: ¿No cuidaré de decir lo que Jehová ponga en mi boca?

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Biblia Nueva Traducción Viviente

12 Pero Balaam respondió: —Yo hablaré solamente el mensaje que el Señor ponga en mi boca.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

12 Respondió: '¿No debo acaso decir lo que Yavé puso en mi boca?'

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La Biblia Textual 3a Edicion

12 Y él respondió, y dijo: ¿Lo que YHVH pone en mi boca no lo he de proferir?

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

12 Y él respondió, y dijo: ¿No observaré yo lo que Jehová ha puesto en mi boca para decirlo?

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Biblia Traducción en Lenguaje Actual

12 —Yo solo puedo decir lo que Dios me manda.

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Números 23:12
11 Referencias Cruzadas  

Tú le hablarás y pondrás las palabras en su boca, yo estaré en tu boca y en la suya, y os indicaré lo que habéis de hacer.


aunque hable con voz agraciada, no te fíes, pues lleva siete abominaciones en su corazón.


Dios vino a Balaán durante la noche y le dijo: '¿No han venido a buscarte esos hombres? Levántate, vete con ellos, pero no harás más que lo que yo te diga'.


Balaán respondió a Balac: 'Ya ves que he venido hasta ti. Pero ¿qué podré decir yo? Únicamente diré la palabra que Dios ponga en mi boca'.


Balac le dijo: 'Ven conmigo a otro lugar, desde donde podrás contemplarlo, aquí ves sólo una parte, pero no todo. Desde allí me lo maldecirás'.


Dios es quien lo sacó de Egipto; él bendijo y no puedo revocarlo.


Balaán respondió a Balac: '¿No te dije que haría todo lo que Yahveh me mandara?'.


Balaán dijo entonces a Balac: 'Quédate junto a tu holocausto, y yo voy a ver si Yahveh sale a mi encuentro. Te comunicaré todo lo que él me revele'. Y se fue a la cumbre de un monte pelado.


que aunque me diera Balac toda su casa llena de plata y oro yo no podría transgredir la orden de Yahveh, haciendo a mi arbitrio cosa buena o mala, y que sólo hablaría lo que Yahveh me comunicara?


Esos tales no sirven a Cristo, Señor nuestro, sino a sus propios bajos apetitos y, con su modo de hablar lisonjero y adulador, seducen el corazón de los sencillos.


Profesan conocer a Dios, pero con sus obras lo niegan: son seres abominables, rebeldes e incapaces de nada bueno.


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