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Números 19:19 - Biblia Serafín de Ausejo 1975

19 El hombre puro rociará al impuro el tercero y el séptimo día; y cuando lo haya purificado el día séptimo, el impuro lavará sus vestidos, se bañará y por la tarde ya será puro.

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

19 Y el limpio rociará sobre el inmundo al tercero y al séptimo día; y cuando lo haya purificado al día séptimo, él lavará luego sus vestidos, y a sí mismo se lavará con agua, y será limpio a la noche.

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Biblia Nueva Traducción Viviente

19 La persona ceremonialmente pura rociará el agua sobre los que quedaron contaminados el tercer y el séptimo día. Después, el séptimo día, las personas en proceso de purificación deben lavar sus ropas y bañarse. Entonces esa noche quedarán limpios de su contaminación.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

19 El hombre puro rociará al que está impuro al tercero y séptimo día; el séptimo día este último hará la expiación. Lavará sus ropas y se bañará en agua, y a la tarde quedará puro.

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La Biblia Textual 3a Edicion

19 Al tercero y al séptimo día, el que está limpio rociará al impuro, y cuando lo haya purificado al séptimo día, lavará sus vestidos y se bañará en agua, y en la tarde quedará limpio.

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

19 Y la persona limpia rociará sobre el inmundo al tercer día, y al séptimo día. Y en el séptimo día él se purificará a sí mismo, y lavará sus vestiduras, y se lavará a sí mismo con agua, y será limpio a la tarde.

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Números 19:19
18 Referencias Cruzadas  

Para el día séptimo dejó Dios acabada la obra que había hecho. El día séptimo descansó de todo cuanto había hecho.


Después dijo Yahveh a Moisés: 'Vuélvete a tu pueblo y haz que se purifique hoy y mañana. Que laven sus vestidos,


'Os rociaré con agua limpia y quedaréis limpios; os limpiaré de todas vuestras manchas y de todos vuestros ídolos.


rociará siete veces al que ha de purificarse de la lepra, lo declarará puro y soltará el ave viva en pleno campo.


Al séptimo se afeitará todo el cuerpo: el cabello, la barba y las cejas, es decir, se rapará todo el pelo, lavará también sus vestidos, bañará su cuerpo en agua y quedará limpio.


El día tercero y el séptimo se purificará con aquella agua y será puro; pero no lo será si no se purifica el día tercero y el séptimo.


Quien haya tocado un muerto, el cadáver de un difunto, y no se haya purificado, contamina el santuario de Yahveh y será exterminado de Israel; es impuro y su impureza pesa todavía sobre él, porque no se ha derramado sobre él el agua lustral.


Un hombre puro tomará hisopo, lo sumergirá en el agua y rociará la tienda y todos los muebles y personas que allí se encuentren, y también al que haya tocado huesos, o a un hombre asesinado, o a un muerto cualquiera, o un sepulcro.


Acampad fuera del campamento durante siete días. Todos los que habéis matado a alguien o los que habéis tocado un muerto, os purificaréis el tercero y el séptimo día, vosotros y vuestros prisioneros.


El día séptimo lavaréis vuestros vestidos y quedaréis purificados. Después podréis entrar en el campamento'.


el cual se entregó por nosotros, para rescatarnos de toda iniquidad y para purificarnos, haciendo de nosotros un pueblo que fuera su patrimonio, dedicado a buenas obras.


Acerquémonos, pues, con corazón sincero y fe plena, purificado el corazón de toda impureza de conciencia y lavado el cuerpo con agua pura.


Pero si caminamos en la luz, como él está en la luz, tenemos comunión unos con otros; y la sangre de Jesús, su Hijo, nos purifica de todo pecado.


y salvadlos, arrancándolos del fuego. De los otros, compadeceos también, pero con precaución, aborreciendo hasta la túnica contaminada de su carne.


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