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Números 11:33 - Biblia Serafín de Ausejo 1975

33 Aún tenían la carne en la boca, sin acabar de masticarla, cuando se encendió la cólera de Yahveh contra el pueblo, y Yahveh hirió al pueblo con una plaga muy grande.

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

33 Aún estaba la carne entre los dientes de ellos, antes que fuese masticada, cuando la ira de Jehová se encendió en el pueblo, e hirió Jehová al pueblo con una plaga muy grande.

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Biblia Nueva Traducción Viviente

33 Pero mientras se saciaban de carne —cuando aún estaba en sus bocas—, el enojo del Señor se encendió contra el pueblo y los castigó con una plaga muy grave.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

33 Pero aún tenían la carne entre los dientes, y todavía no terminaban de masticarla, cuando la cólera de Yavé se encendió contra el pueblo. Yavé le asestó al pueblo un golpe tremendo.

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La Biblia Textual 3a Edicion

33 Pero mientras la carne aún estaba entre sus dientes, antes que la masticaran, la ira de YHVH se encendió contra el pueblo, y YHVH golpeó al pueblo con un azote muy grande.

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

33 Y cuando la carne estaba aún entre los dientes de ellos, antes que fuese masticada, el furor de Jehová se encendió contra el pueblo, y Jehová hirió al pueblo con una plaga muy grande.

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Biblia Traducción en Lenguaje Actual

33 Todavía no acababa la gente de comer codornices cuando Dios se enojó contra ellos. Los castigó tan duramente que muchos murieron.

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Números 11:33
10 Referencias Cruzadas  

si lo saborea y no lo traga, si lo retiene en medio del paladar,


Cuando está llenando su vientre, Dios le arroja el ardor de su ira, le cubre la carne con lluvia de flechas.


En los cielos movió él viento del este, con su poder hizo soplar el austro,


y pudieron comer a saciedad, ver cumplida su apetencia.


Dijo después Moisés a Aarón: 'Toma el incensario y pon sobre él brasas del altar, echa incienso y llévalo corriendo a esa comunidad para expiar por ella, pues la cólera de Yahveh se ha encendido y el azote ha comenzado'.


Para entonces el azote había matado ya a veinticuatro mil.


Yahveh te herirá con úlceras, hemorroides, sarna y tiña, de que no podrás ser curado.


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