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Miqueas 1:7 - Biblia Serafín de Ausejo 1975

7 Todos sus ídolos serán destrozados, todos sus donativos devorados por el fuego; reduciré a escombros todos sus ídolos. Puesto que como donativo de prostituta los recogió, en donativo de prostituta se convertirán.

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

7 Y todas sus estatuas serán despedazadas, y todos sus dones serán quemados en fuego, y asolaré todos sus ídolos; porque de dones de rameras los juntó, y a dones de rameras volverán.

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Biblia Nueva Traducción Viviente

7 Todas sus imágenes talladas serán aplastadas; todos sus tesoros sagrados serán quemados. Estas cosas fueron compradas con dinero ganado por su prostitución, pero ahora serán arrebatadas para pagar prostitutas en otro lugar».

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Biblia Católica (Latinoamericana)

7 Todas sus estatuas serán hechas pedazos y sus ídolos serán tirados al fuego, porque las compraron con el salario de sus prostitutas y pasarán a ser salario de prostitutas.

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La Biblia Textual 3a Edicion

7 Todos sus ídolos serán desmenuzados, y sus ofrendas quemadas. Arrasaré todas sus imágenes: las obtuvo como precio de prostitución, Y en precio de prostitución se convertirán.

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

7 Y todas sus estatuas serán despedazadas, y todos sus dones serán quemados en fuego, y asolaré todos sus ídolos; porque de dones de rameras los juntó, y a dones de rameras volverán.

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Biblia Traducción en Lenguaje Actual

7 »Por eso haré pedazos todos los ídolos de Samaria. Los hicieron con las monedas que ganaron las prostitutas; ¡pues yo los fundiré en el fuego y en monedas los convertiré de nuevo!»

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Miqueas 1:7
22 Referencias Cruzadas  

Cuando todo esto hubo terminado, todos los israelitas que allí se encontraban salieron por las ciudades de Judá y rompieron las estelas, derribaron las aserás y demolieron los lugares altos y los altares por todo Judá y Benjamín, y también por Efraín y Manasés, hasta acabar con ellos. Después, todos los israelitas regresaron, cada uno a su propiedad, a sus ciudades.


En cuanto a los dioses, todo desaparecerá.


Sucederá, pues, que al cabo de los setenta años, Yahveh visitará Tiro, y ella volverá a su lucro, prostituyéndose con todos los reinos del mundo que hay sobre la superficie de la tierra.


Así, con esto será expiada la culpa de Jacob, y éste será todo el fruto: quitarle su pecado; que deje todas las piedras del altar como piedras de cal desmenuzadas, que no queden en pie ni aserás ni estelas.


En todos los lugares donde residís, las ciudades serán arruinadas y las alturas devastadas, para que sean arruinados y devastados vuestros altares, rotos y destruidos vuestros ídolos, destrozados vuestros braseros de incienso y exterminadas vuestras obras.


Ahora descubrirá sus vergüenzas a los ojos de sus amantes, y nadie la librará de mi mano.


Devastaré sus vides y sus higueras, de las que decía: 'Éstas son mi paga, lo que me han dado mis amantes'. Las convertiré en matorrales, las devorarán las alimanas.


si no, la despojaré y la desnudaré, la dejaré como el día en que nació, la convertiré en desierto, la reduciré a tierra árida, y la mataré de sed;


Asquea tu becerro, Samaría; se encendió mi ira contra ellos. ¿Hasta cuándo serán capaces de mantenerse impuros?


Porque el becerro es obra de Israel: un artífice lo hizo, y no es Dios. Por eso será roto en pedazos el becerro de Samaría.


Haré prodigios en el cielo y en la tierra: sangre, fuego y columnas de humo.


Destruiré vuestros lugares altos, abatiré vuestras estelas solares, amontonaré vuestros cadáveres sobre los cadáveres de vuestros ídolos, y mi alma sentirá hastío de vosotros.


No habrá prostituta sagrada entre las israelitas, ni prostituto sagrado entre los israelitas.


Tomé aquella obra de pecado que os habíais fabricado, aquel becerro, lo quemé, lo hice pedazos y lo trituré hasta reducirlo a polvo, y arrojé ese polvo al torrente que baja de la montaña.


Porque del vino de su lujurioso desenfreno han bebido todas las naciones; con ella fornicaron los reyes de la tierra y los mercaderes de la tierra se enriquecieron con su desenfrenada opulencia'.


Llorarán y plañirán por ella los reyes de la tierra, los que con ella fornicaron y se entregaron al lujo, cuando vean la humareda de su incendio,


Al día siguiente, de mañana, cuando se levantaron, vieron que Dagón estaba de nuevo caído por tierra, boca abajo, delante del arca de Yahveh, y que la cabeza y palmas de las manos de Dagón estaban cortadas junto al umbral. Sólo le quedaba el tronco.


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