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Mateo 9:37 - Biblia Serafín de Ausejo 1975

37 Entonces dijo a sus discípulos: 'La mies es mucha y los obreros pocos;

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

37 Entonces dijo a sus discípulos: A la verdad la mies es mucha, mas los obreros pocos.

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Biblia Nueva Traducción Viviente

37 A sus discípulos les dijo: «La cosecha es grande, pero los obreros son pocos.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

37 Y dijo a sus discípulos: 'La cosecha es abundante, pero los trabajadores son pocos.

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La Biblia Textual 3a Edicion

37 Entonces dijo a sus discípulos: A la verdad la mies es mucha, pero los obreros pocos.

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

37 Entonces dijo a sus discípulos: A la verdad la mies es mucha, mas los obreros pocos.

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Biblia Traducción en Lenguaje Actual

37 Jesús les dijo a sus discípulos: «Son muchos los que necesitan entrar al reino de Dios, pero son muy pocos los discípulos para anunciarles las buenas noticias.

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Mateo 9:37
17 Referencias Cruzadas  

Allí se hizo aposento tu rebaño y tú reconfortaste al pobre, en tu bondad.


El reino de los cielos se parece a un propietario que salió muy de mañana a contratar obreros para su viña.


Id, pues, y haced discípulos a todos los pueblos, bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo


rogad, pues, al dueño de la mies que envíe obreros a su mies'.


Luego les dijo: 'Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda la creación.


Y les decía: 'La mies es mucha, pero pocos los obreros; rogad, pues, al dueño de la mies que envíe obreros a su mies.


y que en su nombre había de predicarse la conversión para el perdón de los pecados a todas las naciones, comenzando por Jerusalén.


Durante la noche tuvo Pablo una visión: un macedonio, puesto en pie, le rogaba: 'Pasa a Macedonia y ayúdanos'.


que yo estoy contigo, y nadie osará hacerte daño, porque tengo yo en esta ciudad un pueblo numeroso'.


Porque somos colaboradores con Dios; y vosotros sois labranza de Dios, edificio de Dios.


Siendo, pues, colaboradores suyos, también os exhortamos a que no recibáis en vano la gracia de Dios.


y de Jesús, que también se llama Justo. Éstos son los únicos de la circuncisión que han trabajado conmigo por el reino de Dios y han sido para sí un verdadero consuelo.


Los presbíteros que desempeñan bien su cargo merecen doble honorario, sobre todo los que trabajan en la palabra y en la enseñanza.


Mirad: el jornal que habéis escamoteado a los obreros que segaron vuestros campos está clamando y los clamores de los segadores han llegado a los oídos del Señor de los ejércitos.


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