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Mateo 21:5 - Biblia Serafín de Ausejo 1975

5 Decid a la hija de Sión: mira que tu rey viene a ti, lleno de mansedumbre y montado en una asna y en un pollino, hijo de una bestia de carga.

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

5 Decid a la hija de Sion: He aquí, tu Rey viene a ti, Manso, y sentado sobre una asna, Sobre un pollino, hijo de animal de carga.

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Biblia Nueva Traducción Viviente

5 «Dile a la gente de Jerusalén: “Mira, tu Rey viene hacia ti. Es humilde y llega montado en un burro: montado en la cría de una burra”».

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Biblia Católica (Latinoamericana)

5 Digan a la hija de Sión: 'Mira que tu rey viene a ti con toda sencillez, montado en una burra, un animal de carga.

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La Biblia Textual 3a Edicion

5 Decid a la hija de Sión:° He aquí, tu Rey viene a ti, Manso, y sentado sobre un asna, y sobre un pollino, hijo de bestia de carga.°

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

5 Decid a la hija de Sión: He aquí tu Rey viene a ti, manso, y sentado sobre una asna, y un pollino hijo de animal de yugo.

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Biblia Traducción en Lenguaje Actual

5 «Díganle a la gente de Jerusalén: ¡Miren, ahí viene su rey! Él es humilde, viene montado en un burro, en un burrito.»

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Mateo 21:5
39 Referencias Cruzadas  

No se apartará de Judá el cetro, ni de entre sus pies el bastón de mando, hasta que se le ofrezca el tributo y los pueblos le obedezcan.


El rey dijo a Sibá: '¿Qué vas a hacer con eso?'. Respondió Sibá: 'Los asnos servirán de montura a la familia del rey, el pan y la fruta, de alimento para los criados; y el vino, para que beban los que se sientan desfallecer en el desierto'.


Les dijo el rey: 'Tomad con vosotros a los servidores de vuestro señor, montad a mi hijo Salomón en mi propia mula y hacedle bajar a Guijón.


Reunió Salomón carros y caballos. Llegó a tener mil cuatrocientos carros y doce mil caballos, que dejó de guarnición en las ciudades con acuartelamiento para carros y en Jerusalén, cerca del rey.


Jet. Ten, Señor, piedad de mí, observa mi pesar ante los que me aborrecen, elévame de las entradas de la muerte.


Exulta y grita jubilosa, población de Sión; que es grande en medio de ti el Santo de Israel'.


Sube a un monte elevado, mensajera de Sión. Alza con fuerza tu voz, mensajera de Jerusalén. Álzala sin miedo, di a las ciudades de Judá: mirad a vuestro Dios.


Mirad a Yahveh, que proclama hasta el confín de la tierra: 'Decid a la hija de Sión: mira que llega tu salvación; mira que viene con él su recompensa y le precede su paga.


Yo, Yahveh, seré su Dios y mi siervo David será príncipe en medio de ellas. Yo, Yahveh, lo he dicho.


'Mi siervo David será su rey y todos ellos tendrán un solo pastor; procederán según mis normas y observarán mis leyes poniéndolas en práctica.


Pero me compadeceré de la casa de Judá y los salvaré, porque yo soy Yahveh, su Dios. No los salvaré con arco, espada y lanza, ni con caballos y carros de guerra'.


Yahveh los dejará abandonados hasta que la que ha de alumbrar dé a luz. Entonces el resto de sus hermanos volverá a los hijos de Israel.


Sale de Jacob un dominador que exterminará lo que quede de la ciudad'.


Cargad con mi yugo y aprended de mí, porque soy manso y humilde de corazón, y hallaréis reposo para vosotros;


preguntando: '¿Dónde está el rey de los judíos que ha nacido? Porque hemos visto su estrella en Oriente y venimos a adorarlo'.


Y tú, Belén, tierra de Judá, de ningún modo eres la menor entre las grandes ciudades de Judá; porque de ti saldrá un jefe que gobernará a mi pueblo Israel'.


Fueron, pues, los discípulos e hicieron lo que les había mandado Jesús:


Y comenzando por Moisés, y continuando por todos los profetas, les fue interpretando todos los pasajes de la Escritura que se referían a él.


Natanael le respondió: ' Rabbí, tú eres el Hijo de Dios; tú eres el rey de Israel'.


Yo mismo, Pablo, os voy a hacer un ruego en nombre de la humildad y la condescendencia de Cristo; yo, tan tímido cuando estoy presente y tan atrevido cuando estoy ausente.


Pero no ha de tener muchos caballos, ni hará volver al pueblo a Egipto para aumentar su caballería, porque Yahveh os ha dicho: 'No volveréis jamás por ese camino'.


Tuvo cuarenta hijos y treinta nietos, que cabalgaban sobre setenta asnos. Fue juez de Israel durante ocho años.


Los que vais montados sobre blancas asnas, los que os sentáis sobre alfombras, los que andáis por los caminos, cantad


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