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Lucas 4:29 - Biblia Serafín de Ausejo 1975

29 se levantaron, lo sacaron fuera de la ciudad y lo llevaron hasta un precipicio de la colina sobre la que estaba edificada su ciudad, con intención de despeñarlo.

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

29 y levantándose, le echaron fuera de la ciudad, y le llevaron hasta la cumbre del monte sobre el cual estaba edificada la ciudad de ellos, para despeñarle.

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Biblia Nueva Traducción Viviente

29 Se levantaron de un salto, lo atacaron y lo llevaron a la fuerza hasta el borde del cerro sobre el cual estaba construida la ciudad. Querían arrojarlo por el precipicio,

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Biblia Católica (Latinoamericana)

29 se levantaron y lo empujaron fuera del pueblo, llevándolo hacia un barranco del cerro sobre el que está construido el pueblo, con intención de arrojarlo desde allí.

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La Biblia Textual 3a Edicion

29 y levantándose, lo sacaron fuera de la ciudad y lo llevaron hasta la cumbre del monte sobre el cual había sido edificada la ciudad de ellos, para despeñarlo;

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

29 y levantándose, le echaron fuera de la ciudad, y le llevaron hasta la cumbre del monte sobre el cual la ciudad de ellos estaba edificada, para despeñarle.

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Biblia Traducción en Lenguaje Actual

29 Entonces sacaron de allí a Jesús, y lo llevaron a lo alto de la colina donde estaba el pueblo, pues querían arrojarlo por el precipicio.

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Lucas 4:29
13 Referencias Cruzadas  

Además, los hijos de Judá apresaron vivos a otros diez mil, los llevaron a la cima de la Roca y los despeñaron desde allí, quedando reventados todos ellos.


Jet. Desenvainan la espada los impíos, tensan luego sus arcos, para abatir al pobre y desvalido y dar muerte a los justos.


Pero Yahveh dijo a Moisés: 'Ese hombre debe morir sin remedio; toda la comunidad lo apedreará fuera del campamento'.


Cuando oyeron esto, todos los que estaban en la sinagoga se llenaron de indignación;


Ya sé que sois descendientes de Abrahán, pero pretendéis matarme, porque mi palabra no cala en vosotros.


Pero ahora pretendéis matarme: precisamente a mí que os he dicho la verdad, la verdad que he oído estando junto a Dios. Eso no lo hizo Abrahán.


Entonces tomaron piedras para lapidarle; pero Jesús se escondió y salió del templo.


Por eso, también Jesús, para consagrar al pueblo con su propia sangre, padeció fuera de la puerta de la ciudad.


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