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Lucas 2:40 - Biblia Serafín de Ausejo 1975

40 El niño crecía, se fortalecía y se llenaba de sabiduría. Y la gracia de Dios residía en él.

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

40 Y el niño crecía y se fortalecía, y se llenaba de sabiduría; y la gracia de Dios era sobre él.

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Biblia Nueva Traducción Viviente

40 Allí el niño crecía sano y fuerte. Estaba lleno de sabiduría, y el favor de Dios estaba sobre él.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

40 El niño crecía y se desarrollaba lleno de sabiduría, y la gracia de Dios permanecía con él.

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La Biblia Textual 3a Edicion

40 Y el niño crecía y se fortalecía, llenándose de sabiduría, y la gracia de Dios estaba sobre Él.

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

40 Y el niño crecía, y se fortalecía en espíritu, lleno de sabiduría; y la gracia de Dios era sobre Él.

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Biblia Traducción en Lenguaje Actual

40 El niño Jesús crecía en estatura y con poder espiritual. Estaba lleno de sabiduría, y Dios estaba muy contento con él.

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Lucas 2:40
17 Referencias Cruzadas  

'Se dirige a Yahveh, que él le defienda, que le libere él, ya que le ama'.


Me brota del corazón un bello canto, voy a recitar poemas para el rey, mi lengua es la ágil pluma de un escriba.


El niño crecía y su espíritu se fortalecía; y moraba en lugares despoblados hasta el momento de manifestarse ante Israel.


Todos los que lo oían se quedaban asombrados de su talento y de sus respuestas.


Y Jesús iba progresando en sabiduría, estatura y gracia ante Dios y los hombres.


Y la Palabra se hizo carne y puso su morada entre nosotros. Nosotros vimos su gloria, gloria como de Hijo único que viene del Padre, lleno de gracia y de verdad.


Los apóstoles daban, con gran fortaleza, testimonio de la resurrección del Señor Jesús y gozaban todos ellos de gran estimación.


Por lo demás, fortaleceos en el Señor y en la fuerza de su poder.


Tú, pues, hijo mío, saca fuerzas de la gracia que hay en Cristo Jesús.


La mujer dio a luz un hijo y le llamó Sansón. El niño creció, y Yahveh lo bendijo.


El niño Samuel estaba al servicio de Yahveh y llevaba ceñido un efod de lino.


Efectivamente, Yahveh visitó a Ana, la cual concibió y dio a luz tres hijos y dos hijas. Entre tanto, el joven Samuel iba creciendo en presencia de Yahveh.


Entre tanto, el joven Samuel iba creciendo y haciéndose grato a Yahveh y a los hombres.


Samuel iba creciendo y Yahveh estaba con él, de suerte que no dejó caer en tierra ninguna de sus palabras.


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